El presidente interino José María Balcázar se sienta desde las 9:00 a.m. en el banquillo de los acusados para enfrentar un juicio oral por el presunto delito de apropiación ilícita. La Fiscalía solicita un año de prisión y el pago de 348 mil soles como reparación civil.

El proceso se reanuda luego de que el Segundo Juzgado Unipersonal de Chiclayo suspendiera y reprogramara la audiencia el pasado 16 de junio. La defensa del mandatario pidió el aplazamiento porque Balcázar estaba a punto de viajar al Estado de la Ciudad del Vaticano para una visita oficial, donde se reunió con el papa León XIV.

El caso investiga presuntas irregularidades cometidas cuando Balcázar era decano del Ilustre Colegio de Abogados de Lambayeque (ICAL), entre 2019 y 2020. Según la fiscal Bianca Baique, de la Segunda Fiscalía Provincial Corporativa Penal de Chiclayo, durante su gestión parte de los recursos económicos del colegio habrían sido depositados en cuentas personales en lugar de cuentas institucionales.

Los fondos bajo la lupa provienen de colegiaturas, cuotas ordinarias, fondos mortuorios y otros aportes de los agremiados. Una auditoría del ICAL reveló que cerca de 800 mil soles no fueron bancarizados adecuadamente y habrían terminado en cuentas particulares.

Pese a que el juez reprogramó la instalación del juicio oral, rechazó el pedido de la defensa para sustentar, en ausencia del acusado, una solicitud de prescripción de la acción civil. Con ese recurso, el jefe de Estado busca que se declare vencido el plazo legal para exigirle el pago de la reparación civil. La fiscal, por su parte, pidió que el tiempo en que Balcázar ejerció la Presidencia interina no sea considerado para la prescripción.

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