Keiko Fujimori, cuya fórmula vicepresidencial la integran Luis Galarreta y Miki Torres, ha presentado un plan de gobierno de casi 140 páginas en el que el eje económico es uno de los pilares estratégicos. Gestión detalla las propuestas centrales.

Plancha presidencial de Keiko Fujimori. La acompañan los excongresistas Luis Galarreta y Miki Torres. | Fotos: Hugo Pérez /@photo.gec)

Panorama macroeconómico

El plan de Fuerza Popular parte de la premisa de recuperar el “orden” y establece como prioridad un programa de consolidación fiscal que impacta directamente en el nivel de gasto público. “Desde hace varios años el déficit fiscal se ha mantenido con una tendencia alejada a la regla fiscal y ello trae como consecuencia una visión negativa hacia el manejo del Estado pues no está en la capacidad de invertir en servicios públicos esenciales y cubrir las reales necesidades de la ciudadanía”, señala el documento.

En esa línea, la propuesta apunta a una gestión “eficiente” del gasto público, la eliminación de gastos superfluos y la reorientación de recursos hacia sectores estratégicos que generen mayor productividad. Además, se impulsará una reforma de la administración tributaria para ampliar la base contributiva y fortalecer la recaudación, pero “sin aumentar la presión sobre los sectores formales ya contribuyentes y cumplidores”, subraya.

Otro aspecto clave es el “aseguramiento de la independencia del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) y el respeto a los contratos”, según se lee en el plan de gobierno.

Como parte de su plan para dinamizar la economía, Keiko Fujimori propone eliminar “más de 500 procedimientos administrativos redundantes y unificar normativas dispersas”. Para ello, se creará una Ventanilla Única Digital Nacional con Inteligencia Artificial, con la meta de que “el 80% de los trámites empresariales se realicen en línea”. De llegar al “sillón de Pizarro”, desde Fuerza Popular estiman que esta desregulación permitiría “atraer entre US$ 5,000 millones y US$ 7,000 millones adicionales en inversiones privadas anuales”, lo que a su vez generaría 500,000 nuevos empleos formales durante su gestión. En el frente laboral, ante el alto desempleo juvenil, el fujimorismo otorgaría un crédito tributario del 50% del monto pagado a practicantes preprofesionales y profesionales. “Con el propósito de fomentar la contratación de jóvenes y promover su experiencia laboral temprana”, se detalla en el plan.

El plan considera el “aseguramiento de la independencia del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP). | Foto: Andina

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