Pese a que el plazo venció hace semanas, ProInversión ya oficializó en su página web el “Plan de Promoción de la Inversión Privada” para Petroperú, un documento de obligatorio cumplimiento que la agencia del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) debía elaborar por orden del D.U. N.° 010-2025. El plan, que consta de 78 páginas, no solo hace un paneo general de la delicada situación financiera de la petrolera estatal, sino que fija los modelos de inversión que podrían usarse para promocionar sus activos, así como los criterios y plazos para la entrega de los bloques patrimoniales.

Según el propio D.U., en sus artículos 4 y 5, el plan debía publicarse máximo 60 días calendario luego de su oficialización en El Peruano, ocurrida el 31 de diciembre de 2024. A pesar de ese vencimiento, ProInversión lo colgó al menos hace una semana. De acuerdo con el artículo 6 de la misma norma, su contenido “es de carácter vinculante para Petroperú”, por lo que su directorio —que renovó presidencia recientemente— y su gerencia general “ejecutarán los actos societarios necesarios” bajo responsabilidad funcional para darle curso.

ProInversión descartó dar comentarios mayores del plan para esta nota, pero sí precisó en la web donde lo oficializó cuáles son los modelos de inversión evaluados para la venta de activos estratégicos y no estratégicos de Petroperú. Concretamente son tres: contratos de gerencia, una asociación en participación (joint venture) o una concesión. Según la agencia, este es todo el abanico de modalidades que habilita el marco legal vigente: el Decreto Legislativo N.° 674, una norma de 1991 que permite la inversión privada en empresas públicas.

La Refinería de Talara, a la que algunos atribuyen el déficit financiero de Petroperú, será incluida en los bloques patrimoniales de promoción por ProInversión. (Foto: Difusión).

ProInversión ha definido cinco criterios para armar los “bloques patrimoniales” con los que ofrecerá piezas de Petroperú al mercado. El primero es la autonomía funcional y la capacidad de operar de manera independiente (stand-alone capability), que no solo considera activos físicos como una planta, sino también contratos, licencias y capital humano para sostener la operación inmediata del consorcio que lo adquiera. El segundo es la capacidad de generación de flujo, señalado como “el criterio financiero prevalente” para conformar estos bloques. También se contempla la preservación de sinergias verticales críticas.

Estas opciones están disponibles para las unidades de negocio más conocidas de la petrolera, como la Refinería de Talara, el Oleoducto y la red comercial, según ProInversión. Aunque el plan no detalla el mecanismo para cada activo, sí se mencionan los criterios que guiarán esa decisión. Carlos Paredes, expresidente de Petroperú, consideró que hoy es difícil definir qué modalidad se escogerá para cada activo, pero valoró positivamente la selección hecha por ProInversión. “Es una clasificación general, pero que permitirá mejorar la gestión. Eso es lo importante: que cada una traiga el know-how que requiere la empresa. ¿Cuál se usará para cada bloque? Dependerá de lo que encuentren en el mercado y lo que recomienden los asesores en función a ello”, apuntó.

ProInversión busca que, al separar los activos de Petroperú, los costos operativos totales del sistema no se incrementen. Para ello, evalúa mantenerlos juntos o vincularlos mediante contratos de suministro de largo plazo (offtake agreements). Otros criterios clave son la asignación eficiente de riesgos y pasivos (de-risking), así como el interés de mercado y la especialización del operador.

Con el criterio de riesgos, la agencia pretende que el diseño de cada bloque evite que el privado interesado tenga que lidiar con “los riesgos tangibles” de la petrolera estatal. El Estado retendría los pasivos que el mercado no pueda gestionar de manera eficiente. En cuanto a la especialización, ProInversión adelanta que cada bloque no solo responderá a la demanda real del mercado de petróleo internacional, sino que se agrupará pensando en el “perfil del inversionista objetivo”.

Al respecto, David Tuesta, exdirector independiente de Petroperú, considera lógico que la agencia precise que el potencial inversor estará blindado, en la medida de lo posible, de las falencias operativas de la empresa. Esto, pese a que la petrolera opera en varias industrias —no solo extracción de petróleo, sino también muelles, asfaltos en Conchán, entre otras—. “Los pasivos más grandes que tiene son la deuda a los bonistas y el crédito sindicado. Debe haber un responsable por ello y que no se traslade al mercado. En otro tipo de empresas que se escinden, uno adquiere activos y pasivos cuando ves capital humano, ganancias potenciales y competidores. No es el caso de Petroperú”, sostuvo.

En paralelo, el presidente de Petroperú, José María Balcázar, sostuvo una reunión con la Federación de Unidad Nacional del Petróleo y Energía (Fedunpe). En el encuentro se evaluó la posible derogatoria del Decreto de Urgencia N.° 010-2025, con el propósito de fortalecer a la empresa estatal frente al actual contexto.

A pesar de que el presidente Balcázar podría derogar el D.U. de reorganización y dejar el plan en vano, ProInversión ya tiene un cronograma que va más allá de su gestión. La agencia planea dividir los activos de Petroperú en al menos dos grandes grupos de bloques patrimoniales, cada uno con su propio plan de promoción específico. Para julio, cuando asuma el nuevo mandatario, ProInversión ya debería haber aprobado el plan para el primer grupo y estar identificando los activos del segundo. El cronograma culmina en la segunda semana de diciembre de 2026, cuando el presidente ejecutivo de la agencia, Luis Del Carpio, aprobaría el plan de promoción para el segundo grupo de bloques patrimoniales. Parte del cronograma del plan de promoción para Petroperú de ProInversión. Captura responde a las últimas tareas en el 2026.

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