La Autoridad del Golfo del Estrecho Pérsico (PGSA, por sus siglas en inglés), organismo creado por Irán para gestionar el tránsito por el estrecho de Ormuz, informó que los buques que quieran cruzar el paso deben seguir informando a la República Islámica y obtener permiso para ello. Este lunes, Irán dejó en claro que no aceptará que Francia forme parte de las operaciones de desminado del estrecho de Ormuz, luego de que el presidente galo, Emmanuel Macron, anunciara que su país se sumará a esas tareas. La advertencia fue lanzada por el viceministro de Exteriores para Asuntos Jurídicos e Internacionales iraní, Kazem Gharibabadi, a través de la red social X. “Macron ha afirmado que cooperará en la retirada de minas del estrecho de Ormuz en coordinación con sus socios. Según el memorando de entendimiento de Islamabad, la retirada de minas la lleva a cabo exclusivamente Irán y ningún otro país; en principio, no permitimos una operación de este tipo”, escribió el diplomático iraní. Gharibabadi hizo referencia al acuerdo que Irán suscribió con Estados Unidos el 17 de junio para reabrir Ormuz y poner fin a la guerra. Ese pacto establece que la República Islámica será la encargada de ejecutar las gestiones necesarias para garantizar el paso seguro y gratuito de buques comerciales durante 60 días. “La situación es delicada y compleja. Recomendamos encarecidamente a Francia que no la complique aún más con sus provocaciones”, agregó. Horas antes, Macron había confirmado la participación francesa en el desminado del estratégico paso. Lo anunció tras reunirse en París con el sultán de Omán, Haitam ben Tarik, en un encuentro donde ambos líderes remarcaron su determinación para que Ormuz se reabra a “una navegación libre, sin condiciones ni restricciones”. “Hemos decidido colaborar conjuntamente, en coordinación con nuestros socios, en el desminado del estrecho para proteger las rutas marítimas y garantizar el paso libre e incondicional por el estrecho de Ormuz”, declaró el presidente francés. La Autoridad del Golfo del Estrecho Pérsico (PGSA, por sus siglas en inglés), organismo creado por Irán para gestionar el tránsito por el estrecho, ha informado que los buques que deseen cruzar el paso deben seguir notificando a la República Islámica y obtener su permiso. Las tensiones entre Teherán y Washington escalaron nuevamente en los últimos días en el marco del pulso por el control del estrecho de Ormuz. Irán atacó varios buques, mientras que Estados Unidos bombardeó objetivos militares en la costa sur iraní. Como respuesta, Teherán lanzó ataques contra bases estadounidenses en Kuwait y Baréin. Estos enfrentamientos representan los primeros intercambios de fuego entre ambas naciones desde que firmaron, el 17 de junio, un memorando para poner fin a las hostilidades y garantizar la libre navegación por Ormuz, mientras negocian un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní. El acuerdo alcanzado entonces buscaba detener los ataques mutuos y allanar el camino para una reunión en Qatar, que fue confirmada por Donald Trump para abordar el proceso de "desnuclearización" de Irán. No obstante, Irán descartó conversaciones técnicas con EE.UU. esta semana en Doha. Irán descarta conversaciones técnicas con EE.UU. esta semana en Doha EE. UU. e Irán acuerdan detener ataques mutuos y reunirse en Qatar esta semana, según medio Según información difundida por un medio, EE. UU. e Irán habrían acordado detener los ataques mutuos y reunirse en Qatar esta misma semana. El pacto busca reducir las tensiones en la región, en un contexto donde Irán ya ha dejado claro que no permitirá la participación de Francia en las operaciones de desminado del estrecho de Ormuz. La postura iraní refuerza su rechazo a cualquier injerencia extranjera en una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, por donde transita una parte significativa del petróleo global. Mientras tanto, el encuentro en Qatar podría marcar un giro en las relaciones bilaterales, aunque las condiciones para el desminado siguen siendo un punto de fricción.

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