La violencia criminal azotó con fuerza a Lima y el Callao durante el último fin de semana. En menos de 48 horas se reportaron asesinatos, ataques armados contra transportistas y un atentado en una reunión familiar que dejó dos fallecidos. Los incidentes, ocurridos en distintos distritos de la capital y la provincia chalaca, evidencian el avance del sicariato, la extorsión y la inseguridad ciudadana.

El hecho más sangriento se registró la noche del domingo en el asentamiento humano Sarita Colonia, en el Callao. Dos hombres armados irrumpieron en una vivienda de la zona de Tiwinza, donde se celebraba una reunión familiar, y dispararon indiscriminadamente contra los asistentes. Seis personas fueron trasladadas de emergencia al Hospital Daniel Alcides Carrión; sin embargo, dos de ellas llegaron sin vida por la gravedad de sus heridas. Otras cuatro permanecen hospitalizadas con pronóstico reservado.

Tras el atentado, efectivos de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas cercaron la zona para facilitar el trabajo de los peritos de Criminalística. El Departamento de Investigación Criminal (Depincri) del Callao asumió las investigaciones y no descarta que el ataque responda a un presunto ajuste de cuentas. Como parte de las diligencias, se analizarán los casquillos de bala y las imágenes de cámaras de seguridad para identificar a los responsables.

En total, los ataques armados registrados durante el fin de semana dejaron al menos cuatro fallecidos y cinco heridos en Lima y Callao. La ola de violencia incluyó también balaceras y robos a mano armada que mantienen en alerta a las autoridades y a la población.

El fin de semana estuvo marcado por balaceras, asesinatos y robos a mano armada.

Repartidor fue asesinado al resistirse al robo de su motocicleta en SJL

La noche del domingo, Bryan Hayltom Jumpa Rivera, de 26 años, fue asesinado de tres disparos en el jirón Manganeso, zona de San Hilarión, en San Juan de Lurigancho. La Policía indicó que los delincuentes habrían solicitado un falso servicio de delivery para atraer al joven hasta el lugar, y al resistirse al robo de su motocicleta, le dispararon. Bryan trabajaba como repartidor desde hace varios años y era el principal sustento económico de su familia. Los atacantes intentaron escapar con la moto, pero no lograron encenderla por desperfectos mecánicos, por lo que la abandonaron a cinco cuadras del crimen antes de huir. Agentes de la comisaría Santa Elizabeth cercaron la escena y analizan las imágenes de videovigilancia para identificar a los responsables.

Sicario asesina a hombre que bebía con amigos en el Rímac

Otro crimen ocurrió en el pasaje Muñoz, en el distrito del Rímac. Edward Milan Valderrama Castro, de 42 años, fue asesinado mientras consumía bebidas alcohólicas junto a un grupo de amigos cerca de su vivienda. Según las primeras investigaciones, un sujeto armado se acercó directamente a la víctima y le disparó sin mediar palabra. Tras el ataque, el sicario escapó caminando con dirección hacia la avenida Francisco Pizarro.

La Policía informó que Valderrama Castro no registraba antecedentes policiales. Criminalística realizó las diligencias correspondientes y revisará cámaras de seguridad para reconstruir la ruta de fuga del homicida y determinar el móvil del crimen. Los ataques contra transportistas continuaron durante el fin de semana con al menos dos atentados reportados. En Carabayllo, un presunto extorsionador simuló ser pasajero y disparó contra un bus de la empresa Salamanca Parral cuando la unidad estaba próxima a culminar su recorrido. Aunque no hubo heridos, los impactos destrozaron las ventanas del vehículo y generaron temor entre los trabajadores. Tras el atentado, la empresa decidió suspender indefinidamente sus operaciones para proteger a conductores y pasajeros. La Policía investiga si el ataque forma parte de las amenazas extorsivas que la empresa viene sufriendo desde hace meses. Salamanca Parral ya había sido blanco de otros atentados, incluyendo el incendio de cuatro buses en su patio de maniobras y ataques armados contra sus unidades. En San Martín de Porres, el conductor Juper Orbezo Rodríguez fue baleado mientras manejaba una cúster de la empresa Nor Lima por la avenida Pacasmayo. Dos sujetos abordaron la unidad haciéndose pasar por pasajeros y, en pleno recorrido, dispararon contra el chofer delante de su esposa, quien trabajaba como cobradora. El conductor recibió dos impactos de bala, uno en el abdomen y otro en la cadera, por lo que fue trasladado al Hospital Cayetano Heredia, donde permanece hospitalizado con estado de salud estable. La Policía investiga este ataque como un presunto caso de extorsión vinculado al cobro de cupos, pues ya es el tercer atentado contra la empresa Nor Lima en los últimos meses. Vecinos, transportistas y familiares de las víctimas expresan su preocupación por el incremento de la violencia criminal en Lima Metropolitana y el Callao, donde los ataques de sicariato, robos violentos y extorsiones afectan tanto a ciudadanos como al servicio de transporte público. Mientras las autoridades continúan con las pesquisas para identificar a los responsables de los homicidios y atentados, la persistencia de estos hechos evidencia la gravedad de la inseguridad en la zona.

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