Un avión de la Fuerza Aérea del Perú (FAP) despegó desde las instalaciones del Grupo 8, en el Callao, con destino a Venezuela, transportando 14 toneladas de ayuda humanitaria para la población afectada por los recientes terremotos en ese país. El vuelo directo hasta Caracas tiene una duración estimada de 6 horas y aterrizará en el aeropuerto internacional de Maiquetía.

El cargamento, gestionado por el Poder Ejecutivo a través de Defensa Civil, fue diseñado para apoyar las labores de primera respuesta de las brigadas de auxilio en el extranjero y se ajusta a los estándares internacionales de asistencia para emergencias sísmicas complejas. El general EP (r) Luis Vásquez, jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), detalló que se trasladan bienes alimentarios y no alimentarios de primera necesidad, priorizando el abastecimiento de centros de acopio temporales en las zonas de emergencia de Venezuela.

Entre los productos alimentarios se incluyen artículos de larga duración como arroz, azúcar, fideos, aceite y conservas de atún. En cuanto a los no alimentarios, la carga comprende carpas, camas y mesas plegables, ollas de aluminio y kits de aseo. Este lote de ayuda se realizó como ratificación del compromiso del gobierno peruano con los principios del derecho internacional en materia de ayuda humanitaria de emergencia.

El jefe de Indeci también informó que hubo coordinaciones previas entre la Cancillería peruana y las autoridades venezolanas tanto en Lima como en Caracas. Estas gestiones permitieron agilizar los permisos de sobrevuelo y asegurar la recepción oficial del cargamento en el aeropuerto de Maiquetía.

Perú envió un cargamento de ayuda humanitaria a Venezuela. Foto: Mindef

Comunidad venezolana en Perú reúne donaciones

La comunidad venezolana en Perú inició una campaña de recolección de ayuda humanitaria para apoyar a las familias afectadas por la tragedia.

Los puntos de acopio en Lima están distribuidos en el parque Cervantes del Centro de Lima, cerca del Estadio Nacional, en los exteriores de la embajada de Venezuela en Perú, en la avenida Alfonso Ugarte (el centro de acopio principal) y en el parque Kennedy en Miraflores. Pedro, uno de los coordinadores, señaló que se han contabilizado más de 400 niños huérfanos rescatados de los escombros, por lo que se prioriza la entrega de alimentos para niños, pañales para adultos y menores, medicinas y alimentos no perecibles. La distribución de estas donaciones en territorio venezolano se realizará a través de una organización reconocida y con experiencia en labores humanitarias, lo que garantiza que los donativos se entregarán de forma ordenada y llegarán a quienes los necesitan. “Nosotros acá clasificamos lo que nos llega, embalamos y lo llevamos al acopio principal. De allí será trasladado a Venezuela, a través de la Fundación Caritas de Venezuela”, puntualizó a Canal N. La Cancillería peruana indicó que, debido a restricciones normativas, no es legalmente posible que la entidad reciba, almacene o transporte bienes físicos (alimentos, medicinas, ropa, etc.) provenientes de entidades privadas o particulares. En tanto, la Oficina de la Coordinadora Residente del Sistema de las Naciones Unidas en el Perú confirmó que el Fondo Humanitario para Venezuela tiene habilitada una plataforma oficial y segura para recibir donaciones económicas, al igual que las agencias Fondo Humanitario para Venezuela, la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Comunidad venezolana en Perú reúne donaciones para apoyar a damnificados por los terremotos. (Foto: Julio Reaño/@photo.gec) Además, Perú entregó a Venezuela imágenes tomadas por el satélite PerúSAT-1 para contribuir a la evaluación de daños y la coordinación de las labores de emergencia tras los terremotos que devastaron, principalmente, el estado de La Guaira, informaron fuentes oficiales.

En Perú reside la segunda mayor comunidad de migrantes y refugiados venezolanos del mundo, que bordea los 1,6 millones de personas —la mayoría concentrados en la capital Lima—, lo que significa cerca del 5 % de la población del país. Las relaciones diplomáticas entre ambas naciones están rotas y sus sedes diplomáticas cerradas desde julio de 2024, luego de que Lima denunció irregularidades en las últimas elecciones presidenciales de Venezuela y reconoció como ganador al candidato opositor Edmundo González.

Pese a la ruptura, la Agencia Espacial de Perú (Conida) señaló en sus redes sociales que “puso a disposición y entregó” imágenes satelitales a la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (ABAE). El organismo publicó algunas de las imágenes entregadas, que muestran el antes y el después de localidades ubicadas en la zona costera venezolana, duramente golpeada por los terremotos.

Las imágenes fueron captadas por el PerúSAT-1, un satélite de observación de la Tierra de resolución submétrica, lanzado en setiembre de 2016 y que orbita a 702,5 kilómetros de altitud, desde donde toma imágenes para la gestión de desastres, monitoreo de actividades ilícitas e incluso la fiscalización de obras públicas peruanas. El satélite, que ha registrado unas 500,000 imágenes, se acerca al fin de su vida útil, por lo que las autoridades ya planifican el lanzamiento del PerúSAT-2 dentro de los próximos dos años, según señaló la agencia oficial Andina.

En el terreno, los voluntarios peruanos trabajan en estructuras colapsadas en la zona de Caraballeda, ubicada en el estado de La Guaira —el más afectado por los terremotos—, y ya intervinieron en el rescate con vida de una mujer de 60 años entre los escombros de un edificio colapsado, con el apoyo de especialistas salvadoreños.

Por otro lado, la Corporación Andina de Fomento (CAF) Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe anunció la creación de un fondo multidonante de hasta 200 millones de dólares para apoyar la recuperación y reconstrucción de Venezuela.

Fotografía que muestra edificaciones y vehículos destruidos por los terremotos en Catia La Mar, estado La Guaira, en Venezuela. (EFE/ Henry Chirinos). La entidad detalló, mediante un comunicado, que el fondo fue concebido bajo un esquema “flexible y transparente” para recibir aportes en dólares y euros de gobiernos, organismos multilaterales, empresas privadas y fundaciones. Como parte del mecanismo, se realizará un aporte semilla de “un millón de dólares no reembolsables” para atender la emergencia, y se confirmó que “no cobrará comisiones por la administración ni la implementación de los recursos”, con el objetivo de que el apoyo llegue íntegramente a los afectados. El fondo contempla tres fases de intervención. La primera se centrará en la atención inmediata, financiando operaciones de búsqueda y rescate, asistencia humanitaria, suministro de insumos esenciales y apoyo a las instituciones de primera respuesta. La segunda etapa se enfocará en la rehabilitación de servicios, para restablecer infraestructuras críticas en agua y saneamiento, energía eléctrica, salud, educación y conectividad. La última fase estará orientada a la recuperación y la resiliencia, con acciones para reconstruir zonas devastadas, reactivar medios de vida locales y mitigar riesgos ante futuros sismos. El Banco destacó que “el CAF asumirá la administración fiduciaria y se encargará de la debida diligencia de los donantes bajo estrictos protocolos internacionales de prevención de lavado de activos, además de la emisión de reportes financieros y la coordinación de auditorías externas”. Además, el organismo indicó que, en casos de extrema urgencia y a solicitud del Ejecutivo venezolano, “podrá actuar como ejecutor directo para agilizar la compra de bienes y la contratación de obras esenciales”.

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