Los alcaldes y gobernadores regionales serán los hombres clave del nuevo gobierno, por lo que los nombres de los postulantes a las elecciones de octubre próximo no deberían descuidarse. El motivo es harto conocido: el Fenómeno El Niño amenaza con convertirse en el primer gran desafío del Ejecutivo, que requerirá un trabajo articulado en todo el país y para el cual se invertirían cerca de S/4 mil millones con el fin de frenar su impacto social y económico.
Si bien el país tiene experiencia en enfrentar este fenómeno natural, las nuevas autoridades regionales asumirán sus cargos en enero de 2027 y lo más probable es que no sepan cómo reaccionar ante inundaciones, destrucción de infraestructura y servicios básicos, escasez de agua y viviendas, proliferación de enfermedades y la precariedad del sistema de salud, entre otros males. Quienes hemos padecido la dejadez de gobernadores y alcaldes en tiempos de crisis sabemos que siempre “tiran la pelota al Gobierno Central, se vuelven pedigüeños, recurren al asistencialismo y al estado de emergencia para gastar sin restricciones ni modales”.
Por eso, la nueva administración gubernamental tendrá que ejecutar el presupuesto con moderación y sabiduría. Como el tiempo no perdona, el Ejecutivo deberá conformarse con trabajar con gobiernos subnacionales de salida (no hay reelección), por lo que lo más probable es que, tras los comicios de octubre, se encuentre con autoridades despilfarradoras. Los nuevos gobernadores y alcaldes recién ocuparán sus puestos en enero de 2027 y tendrán que ejecutar dinero ya comprometido por sus antecesores. “Advertidos estamos”, concluye la columna.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta