El mercado de oficinas en Lima vive una transformación impulsada por el auge del trabajo híbrido, que ha reducido el espacio promedio por trabajador de 9,5 a 5,7 metros cuadrados, según el estudio “IA y presencialidad: el nuevo panorama laboral en Perú”, elaborado por WeWork y Michael Page. Esta caída refleja que las empresas ya no priorizan la cantidad de metros cuadrados, sino la eficiencia del espacio, la rapidez para iniciar operaciones y los servicios que se ajustan a las nuevas dinámicas laborales.
Este cambio ha favorecido el crecimiento de las oficinas listas para usar, una alternativa que ofrece espacios completamente equipados y adaptables, pensados para optimizar costos, mejorar la experiencia de los colaboradores y facilitar la operación de las compañías. El interés por estos espacios flexibles coincide con una recuperación gradual del mercado inmobiliario corporativo.
¿Por qué las oficinas listas para usar ganan protagonismo en Lima?
Las empresas ajustan sus ambientes a las necesidades reales de sus equipos, priorizando el uso eficiente del espacio antes que el tamaño de la oficina. Reportes recientes indican que la vacancia de oficinas en Lima continúa disminuyendo. Binswanger informó que el área disponible en oficinas Clase A pasó de 185 mil metros cuadrados a 128 mil metros cuadrados al cierre de 2025, lo que refleja una mayor ocupación en edificios corporativos.
La transformación hacia el trabajo híbrido está redefiniendo la demanda de oficinas en Lima, según un reciente estudio. El 35 % de los trabajadores en Perú opera bajo esta modalidad, y dentro de ese grupo, el 57 % asiste tres o más días por semana a la oficina. Esto indica que, aunque el espacio físico sigue siendo relevante, ahora se planifica de manera distinta. Las empresas ya no buscan espacios sobredimensionados que alberguen a todos los equipos a diario, sino que priorizan ubicaciones estratégicas como San Isidro y Miraflores, donde la conectividad y la cercanía con clientes y socios comerciales son factores clave. Además del tamaño, la calidad del entorno laboral cobra mayor protagonismo. Las organizaciones exigen oficinas con mobiliario ergonómico, áreas colaborativas, salas privadas para reuniones, espacios de descanso, zonas verdes y tecnología actualizada, elementos que impulsan el bienestar y la productividad. En este contexto, las oficinas listas para usar ganan terreno. Claudio Hidalgo, presidente de WeWork para Latinoamérica, explicó que “el modelo tradicional, pensado para albergar de forma permanente a todos los colaboradores, pierde espacio frente a formatos más flexibles. Las oficinas listas para usar permiten comenzar a operar de inmediato, adaptarse al ritmo del negocio y mantener altos estándares de calidad sin largos procesos de implementación”. Así, la flexibilidad y la experiencia del trabajador se convierten en ejes centrales de la nueva estrategia inmobiliaria corporativa en la capital peruana. El ejecutivo señaló que la flexibilidad actual no depende solo del contrato de arrendamiento, sino de la capacidad del espacio para adaptarse a las nuevas formas de trabajo y a las necesidades cambiantes de las empresas. En ese contexto, el trabajo híbrido impulsa a las compañías a buscar oficinas que puedan transformarse rápidamente, priorizando la versatilidad sobre los plazos fijos. “La flexibilidad ya no depende únicamente del contrato de arrendamiento, sino también de la capacidad del espacio para acompañar las nuevas formas de trabajo”, afirmó. Esta tendencia refleja un cambio en el mercado inmobiliario corporativo limeño, donde la demanda se orienta hacia espacios modulares y polivalentes que permitan ajustar el metraje o la distribución según las fluctuaciones del equipo. Así, la oficina deja de ser un gasto fijo para convertirse en un recurso estratégico que se adapta al ritmo de cada empresa.
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