Mientras la selección de Marruecos se prepara para su duelo de vida o muerte ante Países Bajos por los dieciseisavos de final del Mundial 2026 en Monterrey, repasamos algunos datos sorprendentes de esta nación del Magreb, ubicada en el extremo noroeste de África.

Marruecos alberga la universidad más antigua en funcionamiento del mundo: la Universidad de Al-Qarawiyyin (o Al-Karaouine), fundada en el año 859 d.C. Además, el país conserva una estrecha relación geopolítica, cultural y migratoria con España. Comparten frontera marítima a través del Estrecho de Gibraltar y, por tierra, España mantiene soberanía sobre Ceuta, Melilla y varias islas y peñones, territorios arraigados históricamente desde los siglos XV y XVI.

Tiene una zona costera con playas de aguas cristalinas y arena blanca, y algunas con olas gigantescas para surfistas. Foto: Internet.

En la cultura marroquí, las novias se pintan tatuajes temporales en las manos con pasta de henna (arbusto) para atraer prosperidad al matrimonio. El té de menta es sinónimo de hospitalidad, y existe una regla social estricta: se exige comer solo con la mano derecha, ya que la izquierda se considera impura y se reserva para tareas de higiene personal.

Universidad de Al-Qarawiyyin (o Al-Karaouine), la más antigua del mundo. Foto: Internet.

SULTÁN TIENE MÁS DE MIL HIJOS

Sultán Mulay Ismaíl tenía más de mil hijos, cuatro esposas oficiales y más de 500 concubinas. Foto: Internet. El sultán Mulay Ismaíl, segundo soberano de la dinastía alauí, gobernó entre 1672 y 1727 y es recordado tanto por unificar el Estado marroquí como por su extraordinaria descendencia. Según crónicas de la época, tuvo cuatro esposas oficiales y un harén de más de 500 concubinas, lo que le permitió procrear más de mil hijos. Marruecos, oficialmente denominado Reino de Marruecos, tiene como capital a Rabat y su ciudad más poblada es Casablanca. Limita al norte con el mar Mediterráneo, al este con Argelia, al sur con el Sáhara Occidental y Mauritania, y al oeste con el océano Atlántico. El actual rey es Mohamed VI. Aunque el desierto del Sáhara es famoso, el país posee una gran diversidad de paisajes: además de zonas áridas, cuenta con cadenas montañosas, bosques, valles y una extensa costa. Un dato curioso es que en Marruecos no hay camellos (de dos jorobas), sino dromedarios, que tienen una sola joroba.

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