Bañar al bebé, cambiarle el pañal o cargarlo con un fular ya no son tareas exclusivas de las madres. Cada vez más padres participan activamente en el cuidado diario de los recién nacidos, una práctica que, según los especialistas, fortalece el vínculo afectivo y favorece el desarrollo infantil. “Cada vez que un papá baña a su bebé, cambia su pañal o lo carga, está construyendo una arquitectura emocional que durará toda la vida”, señaló Roberto Somocurcio, pediatra y colaborador de Huggies.
Una de las primeras dudas que enfrentan los padres primerizos es el baño. Para hacerlo de forma segura, el especialista recomienda preparar todo con anticipación: tener lista la toalla, la ropa, el pañal y los productos de higiene. El agua debe mantenerse entre 36 °C y 37 °C, y es clave sujetar con firmeza y suavidad la cabeza y el cuello del bebé. Aprovechar ese momento para hablarle o cantarle también favorece la interacción. Después del baño, se aconseja hidratar la piel del pequeño con un masaje suave, usando productos adecuados para su edad.
Otra tarea frecuente durante el primer año de vida es el cambio de pañal. El pediatra advierte que nunca se debe dejar al bebé sin supervisión sobre el cambiador. Además, recomienda limpiar siempre de adelante hacia atrás para reducir el riesgo de infecciones.
3. El fular como herramienta para fortalecer el vínculo
El contacto corporal que proporciona el fular portabebés, según el especialista Somocurcio, favorece el apego y brinda una mayor sensación de seguridad durante los primeros meses del bebé. Para un uso seguro, se debe mantener al pequeño en posición vertical, con el mentón libre, la cara siempre visible y la espalda correctamente apoyada. Además, se recomienda vigilar la aparición de irritaciones en la piel y consultar al pediatra si estas persisten o se agravan.
Lee: Cinco claves para fortalecer la autoestima y seguridad emocional de los hijos, según especialista
El rol del padre en el desarrollo infantil
La participación activa de los padres desde el nacimiento, sostiene el especialista, contribuye directamente al desarrollo emocional del niño. “Los papás que participan activamente en la crianza desde los primeros meses tienen hijos con mayor seguridad afectiva, mejor desarrollo del lenguaje y vínculos más saludables a largo plazo”, afirmó. No obstante, estas prácticas deben complementarse con controles pediátricos periódicos y el seguimiento de las recomendaciones brindadas por los profesionales de salud.
Comentarios 1
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta