La selección japonesa, tras clasificar a su séptimo Mundial consecutivo, se ha convertido en una de las revelaciones del Mundial 2026 al avanzar a los 16avos de final, donde enfrentará a Brasil en un complicado desafío. El conjunto asiático buscará dar la sorpresa y seguir haciendo historia en la máxima cita del fútbol.

Más allá de su rendimiento en el torneo, el crecimiento del fútbol japonés es el resultado de un proyecto que comenzó hace más de tres décadas. Se trata del Proyecto Japón 2092, una estrategia de largo plazo que busca convertir al país en campeón del mundo mediante el desarrollo integral del deporte.

Este plan, también conocido como la Visión de los 100 años, fue impulsado por la Federación Japonesa de Fútbol (JFA) con el objetivo de que Japón conquiste su primera Copa del Mundo en el año 2092, justo cuando se cumpla el centenario de la creación de la J-League. La iniciativa nació para transformar el fútbol del país de manera sostenible y a largo plazo.

El éxito japonés en el torneo es fruto del Proyecto Japón 2092, una iniciativa de largo plazo que busca transformar el fútbol del país y conquistar la Copa del Mundo en 2092.

La cita con Brasil en los 16avos de final será clave para que Japón demuestre su evolución futbolística, fruto de tres décadas de esfuerzo continuo. El conjunto nipón, que ha logrado clasificar a siete Mundiales consecutivos, aspira a dar un nuevo paso en su historia.

La JFA entendió que para competir en la élite mundial era necesario construir un sistema sólido que involucrara a clubes, academias, entrenadores y programas de formación para jóvenes talentos. El origen de esta estrategia se remonta a 1992, cuando Japón decidió profesionalizar su campeonato con la creación de la J-League. A diferencia de otros proyectos deportivos centrados únicamente en el alto rendimiento, este plan contempla el crecimiento del fútbol desde sus bases: fortalecer las categorías menores, mejorar la formación de entrenadores, ampliar la infraestructura deportiva y consolidar una identidad futbolística que permita competir de igual a igual con las principales potencias del mundo. Dentro de ese plan de largo plazo también se impulsó la expansión del número de clubes profesionales, el desarrollo obligatorio de divisiones menores y la capacitación permanente de técnicos. Además, se fomentó que los mejores futbolistas dieran el salto a las principales ligas europeas para adquirir experiencia al máximo nivel y fortalecer posteriormente a la selección nacional. lr.pe

El mayor desafío del Proyecto Japón 2092 sigue siendo dar el salto definitivo en las fases eliminatorias de una Copa del Mundo. A más de 30 años de su inicio, varios objetivos ya muestran resultados: la selección se ha clasificado de manera consecutiva a los Mundiales desde Francia 1998, consolidó una liga profesional competitiva y cuenta con numerosos futbolistas en clubes de Europa, lo que elevó el nivel de su equipo absoluto. El enfrentamiento ante Brasil en los 16avos del Mundial 2026 representa una nueva oportunidad para demostrar cuánto ha evolucionado el fútbol japonés y acercarse al gran sueño que inspiró este plan de 100 años: conquistar su primer título mundial.

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