Entre agosto de 2024 y mayo de 2026, los criminales cometieron 214 atentados contra transportistas que se negaron a pagar cupos en Lima y Callao, dejando un saldo de 283 personas asesinadas. Las víctimas tenían en común ser choferes de transporte público, laborar en rutas de Lima Metropolitana y estar obligadas a pagar cupos diarios a mafias de extorsionadores.
El primer caso documentado en este periodo ocurrió la noche del 27 de agosto de 2024, cuando Rutman Berríos Pajuelo, de 32 años, fue acribillado por negarse a cancelar la “vacuna” exigida mientras conducía una unidad de la empresa El Mandarino en Lima Norte. Meses después, la noche del 16 de enero de 2025, dos delincuentes atacaron una combi de la empresa La Unidad de Villa y causaron la muerte del conductor, John Romero Melchor, de 27 años, y de un pasajero.
El 13 de mayo de 2026, otro ataque armado contra un vehículo de transporte público en el Cercado de Lima dejó un conductor muerto y una pasajera herida. La víctima fue Edgar Deza Montañez, de 40 años, quien se había negado a abonar S/3 diarios, dinero que necesitaba para solventar los gastos de sus tres hijos menores.
De acuerdo con datos del Observatorio de Criminalidad del Ministerio Público, indicadores clave como la extorsión, el homicidio, el sicariato y los ataques contra el transporte público tuvieron un repunte que enciende las alarmas.
Entre enero del 2022 y mayo del 2026, solo en Lima Metropolitana y Callao se registraron 40.114 denuncias por extorsión, lo que equivale a unos 771 casos mensuales. De todas las cifras sobre violencia en las calles, estas son las más sensibles. El 2025 fue el año más violento, con 12.925 casos (aproximadamente 1.077 por mes), seguido del 2023, que sumó 10.042 denuncias (837 mensuales). Los datos del Ministerio Público revelan un notorio aumento de las acciones criminales.
Entre agosto del 2024 y mayo del 2026 se produjeron 214 atentados contra unidades de transporte público en Lima y Callao, un promedio de 10 cada mes, que dejaron 283 víctimas entre fallecidos y heridos (13 al mes). Solo de enero a mayo de este año, los atentados fueron 126 (25 cada mes), con un saldo de 87 víctimas, entre muertos y lesionados (un promedio de 17 al mes). La creciente ola de extorsiones, cobro de cupos, intimidaciones, atentados y asesinatos en las pistas genera un ambiente de temor y zozobra entre conductores, usuarios y empresarios.
En los últimos 21 meses, el sector del transporte público se ha visto gravemente afectado por el deterioro en seguridad, con consecuencias preocupantes. “Reconocemos la preocupación de los ciudadanos frente a la inseguridad. Este Gobierno viene trabajando de manera sostenida para enfrentar este problema y proteger a la población”, dijo el ministro del Interior, José Zapata. Sin embargo, el presidente de la Coordinadora de Transporte Urbano de Lima y Callao, Héctor Vargas, cuestionó la falta de resultados del Gobierno frente al aumento de extorsiones, atentados y homicidios.
Entre agosto del 2024 y mayo del 2026, los atentados contra el transporte público en el país sumaron 214, dejando un saldo de 157 fallecidos y 131 heridos. Esto significa que, en promedio, los extorsionadores matan a 7 transportistas cada mes. Además, se reportaron 39 ataques que no causaron víctimas. La desagregación por año muestra que en el 2024 (de agosto a diciembre) hubo 31 víctimas: 18 muertos y 13 lesionados; en el 2025 la cifra subió a 140 víctimas (77 fallecidos y 63 afectados); y en el 2026, hasta mayo, se registraron 112 víctimas (57 muertos y 55 heridos).
El impacto de esta violencia ya se refleja en los costos operativos del transporte, que han aumentado significativamente. Según el gremio, las empresas se ven obligadas a imponer restricciones en los horarios de tránsito y adoptar medidas adicionales para fortalecer la seguridad de conductores y pasajeros. De los 214 atentados, al menos 202 fueron contra vehículos de transporte público y 12 ocurrieron cerca de estos. Por tipo de unidad, 51 fueron en bus, 20 en combi, 45 en mototaxi, 16 en auto colectivo, 15 en cúster, 20 en miniván colectivo, 5 en taxi, 10 en la vía pública, uno en patio de maniobras o cochera y uno en local comercial.
En cuanto a las modalidades, 170 ataques se realizaron mediante interceptación, 38 con falso pasajero, 2 por citación, 2 están en investigación y otros 2 fueron por incendio provocado. Los medios utilizados también varían: en 209 casos se emplearon armas de fuego, en 4 artefactos explosivos y en 2 artefactos incendiarios. Un dato adicional del Ministerio Público indica que entre enero y mayo del 2026 se registraron 39 atentados sin víctimas mortales ni heridos.
En Lima Norte se registraron 70 ataques, con 41 fallecidos y 48 lesionados; en Lima Sur fueron 44 atentados, con 33 muertos y 35 heridos. En Lima Este hubo 43 incidentes, con 30 fallecidos y 19 lesionados, mientras que en Lima Centro ocurrieron 21 acciones criminales, con 19 muertos y 8 heridos. “Proteger la vida de los peruanos sigue siendo una prioridad para todo Gobierno”, afirmó el jefe de la Dirección de Investigación Criminal, general Víctor Revoredo.
Del total de víctimas, 247 son hombres (142 fallecidos y 105 lesionados) y 36 son mujeres (10 fallecidas y 26 lesionadas). Se identificó a 237 peruanos (129 muertos y 108 heridos) y a 19 venezolanos (14 fallecidos y 5 lesionados). Entre los fallecidos, 125 eran choferes, 16 pasajeros, 6 cobradores, 4 jaladores, 1 vendedor y 1 gerente.
En 151 episodios los atacantes se movilizaron en vehículos y en 21 no lo hicieron. Se empleó motocicleta en 129 incidentes, motocicleta y auto en uno, autos en 14, motocicleta y mototaxi en 2, mototaxi en 4, bicicleta en 1, y en 42 casos se desconoce el tipo de unidad. En cada vehículo viajaban al menos 2 individuos.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta