Un equipo especializado de búsqueda y rescate USAR del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú partió rumbo a Venezuela para apoyar las labores de emergencia tras el doble sismo que afectó a ese país. La delegación incluye a Kaira, una perra rescatista entrenada para localizar sobrevivientes entre escombros, y la misión durará aproximadamente ocho días, dependiendo de la situación en el terreno.

Entre los integrantes del grupo se encuentra Francisco Mora, un ciudadano venezolano que reside en Perú desde hace siete años y que decidió sumarse para colaborar con las víctimas de la tragedia. El equipo emprendió viaje en un vuelo comercial con destino a Bolivia y, posteriormente, continuará hacia Venezuela, donde se reunirá con otros rescatistas que ya están desplegados en la zona afectada.

Antes de partir, Mora expresó la mezcla de emociones que implica regresar a su país en medio de una emergencia de gran magnitud. "No es fácil volver así", señaló. Su vocación por el servicio comenzó en 2012, luego de una emergencia familiar que lo llevó a practicar maniobras de reanimación cardiopulmonar a su hermano. A partir de esa experiencia, ingresó al Cuerpo de Bomberos del estado Mérida, en Venezuela, donde inició su formación como rescatista.

La delegación también incluye a Kaira, una perra rescatista entrenada para buscar sobrevivientes en escombros. La misión, prevista para ocho días, se adaptará a las necesidades de la emergencia.

La delegación peruana que viaja rumbo a Venezuela para atender la emergencia del terremoto incluye a Kaira, una perrita pastor belga entrenada para la búsqueda de personas atrapadas bajo escombros. Tras casi tres años de preparación, forma parte del equipo USAR y desempeñará un papel clave en las operaciones de rescate. Los bomberos detallaron que Kaira cuenta con implementos de protección como casco, visor y equipo especializado para desplazarse entre los restos; su función es detectar con su olfato la ubicación de posibles sobrevivientes y señalar los puntos donde los rescatistas deben intervenir. La misión tiene una duración estimada de ocho días, aunque ese plazo podría variar según las necesidades de la emergencia.

El bombero venezolano, quien con los años se especializó en operaciones de búsqueda y rescate, ha participado en emergencias como el terremoto que afectó a Ecuador en 2016, donde colaboró en las ciudades de Portoviejo y Manta. Antes de abordar el vuelo, aseguró estar preparado para atender cualquier situación que se presente durante la misión y manifestó que regresar a su país en estas circunstancias representa un momento difícil, aunque su prioridad es apoyar a la población afectada. "No es fácil volver así", expresó, reflejando la complejidad de retornar a su tierra natal en medio de una catástrofe.

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