El periodista venezolano Efraín Cruz reveló este viernes en Latina Noticias que más de 40 mil personas figuran como desaparecidas en distintos registros ciudadanos tras el terremoto que sacudió Venezuela. Estas cifras, explicó, provienen principalmente de plataformas creadas por los propios ciudadanos para reportar a familiares y conocidos que aún no han sido localizados, y advirtió que existe una diferencia entre estos listados y los datos oficiales difundidos por las autoridades.

“Las redes sociales han permitido ver un poco el tamaño de la tragedia que hasta ahora no es medible. Incluso hay aplicaciones aquí donde las personas se anotan buscando seres queridos que puedan estar desaparecidos y estamos hablando que ya hay más de 40 000 personas en esas listas”, detalló Cruz.

En paralelo, las labores de rescate avanzan con dificultades en distintas regiones del país. Vecinos y voluntarios participan en la remoción de escombros, pero la falta de maquinaria pesada ha limitado el progreso de las operaciones de búsqueda. Según el comunicador, “lo de la maquinaria pesada, sí, ha tardado mucho en llegar, incluso el presidente Bukele en horas de la noche dijo que estaba enviando al ver la situación que había realmente en Venezuela, estaban comenzando a mandar maquinaria pesada, porque sí es una realidad”.

En Caracas, el colapso de edificaciones ha dejado personas atrapadas bajo los escombros, aunque el acceso a las zonas afectadas se complica por la falta de electricidad e internet. “En otros estados del país donde, bueno, lamentablemente la señal, digo, la parte eléctrica y la señal telefónica no nos permite saber medir en estas horas qué es lo que realmente está pasando”, agregó el periodista. A esto se suma que, en distintas ciudades, la población enfrenta serias dificultades para acceder a servicios básicos y al abastecimiento de alimentos. El transporte público y otros sistemas operan de manera parcial o están suspendidos en las áreas más golpeadas. Las restricciones en el suministro de electricidad y agua han alterado la rutina diaria de los habitantes, mientras que las labores de rescate continúan. Como consecuencia, muchas actividades educativas y laborales permanecen interrumpidas en varias regiones del país.

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