El calentamiento del mar, que comenzó en febrero y podría prolongarse hasta inicios de 2027, ha llevado al Banco Central de Reserva del Perú (BCR) a modificar drásticamente sus proyecciones para el sector pesquero. En marzo, el ente emisor estimaba una caída de 6.6% para la pesca en 2026; ahora prevé una contracción de 28.3%. Este ajuste responde a que, durante la primera temporada de pesca de anchoveta en la zona centro-norte, se aplicaron suspensiones preventivas para proteger el recurso, logrando apenas un avance del 24.6% de la cuota asignada. El BCR advierte, además, que el fenómeno de El Niño restaría cerca de 0.7% al crecimiento económico del país este año.

Ante este panorama, la prudencia y la preparación son necesarias, pero la clave está en priorizar la investigación científica y el monitoreo permanente del mar. Esto permitiría identificar cualquier oportunidad para reactivar la actividad pesquera de manera ágil y flexible, siempre que las condiciones sean favorables. La autora de la columna, Jessica Luna, subraya que “en pesca las oportunidades pérdidas no se recuperan”.

Para enfrentar estos desafíos ambientales, el Perú debe impulsar el desarrollo pesquero con el fin de diversificar los riesgos. Se requiere evaluar con urgencia alternativas como el aprovechamiento sostenible de la anchoveta en el sur, el fomento de la pesca industrial de atún, el desarrollo de nuevas pesquerías y el fortalecimiento de la acuicultura como motor complementario de crecimiento. “El medio ambiente desafía nuevamente a la pesca industrial”, sentencia la columna.

Finalmente, la autora extiende “un fraterno saludo y un reconocimiento a todos los pescadores por su día”, con el deseo de que “muy pronto volvamos a la normalidad para continuar dejando el nombre del Perú en lo más alto”.

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