La madrugada del 18 de julio de 1992, un comando paramilitar del Grupo Colina —integrado por militares en actividad— irrumpió en las habitaciones de la residencia estudiantil de la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle (La Cantuta). Allí secuestró a un profesor y nueve estudiantes, quienes fueron asesinados. El motivo de esa acción ilegal fue que las víctimas eran sospechosas de ser terroristas o de tener vínculos con Sendero Luminoso. Ese hecho, uno de los más dolorosos de la historia peruana contemporánea, es el punto de partida de dos proyectos: la película Cantuta: la orden secreta y un documental que subraya el valor de la investigación periodística.
Días atrás fui a ver el filme de Alejandro Nieto-Polo. En lo narrativo, su argumento resulta interesante: una periodista recibe el testimonio del exagente Josué Souza, quien le relata la verdadera historia de lo que realmente ocurrió esa madrugada. Lo dicho por Souza se inspira en el libro Sueños de justicia. La verdad del llamado Grupo Colina (2014) del exagente Jesús Antonio Sosa Saavedra, alias Kerosene. Se trata de una película de ficción forjada desde la visión de la derecha, cuyo propósito es ofrecer otra perspectiva de las acciones cometidas por los comandados por Santiago Martín Rivas.
Sin embargo, el problema no es su ideología —ninguna obra de arte debe ser juzgada bajo ese prisma—, sino su tratamiento. Se nota el apuro y la improvisación, que se aprecian en toda su magnitud en la configuración formal de los diálogos, básicos y apofánticos. Ni hablar de las actuaciones, menos de la pésima fotografía. Al lado de Cantuta: la orden secreta, Chavín de Huántar: el rescate del siglo (2025) es El imperio contraataca (1980). Mientras tanto, el documental —que también aborda el caso— resalta la importancia de la investigación periodística, ofreciendo una perspectiva diversa sobre la masacre.
"Cantuta: la orden secreta". Imagen: Difusión.
El documental La Cantuta en la boca del diablo (2011), dirigido por Amanda Gonzales Córdova, está disponible en Prime Video. No es un hecho menor que un documental peruano figure en una de las plataformas de contenido audiovisual más vistas del mundo. Su inclusión responde a su valor como proyecto de no ficción, no a su postura ideológica, que es de izquierda. La cinta se sostiene por la forma en que Gonzales sigue al periodista Edmundo Cruz en sus pesquisas sobre el asesinato de los estudiantes de La Cantuta y las acciones del Grupo Colina.
Cruz, un referente del periodismo de investigación en el país, es el protagonista del relato. Este caso representa uno de sus grandes aciertos: fue de los primeros en rastrear al Grupo Colina, primero desde la revista Sí y luego en La República desde 1997. La cámara rara vez lo encuadra de forma directa; prefiere seguirlo. Bajo esa estrategia, vemos a Cruz yendo al Congreso para entrevistarse con parlamentarios, cotejando información con colegas y trasladándose a los escenarios clave: la Universidad La Cantuta y la Quebrada de Chavilca, en Cieneguilla, donde se hallaron las fosas con los restos calcinados de algunas víctimas.
El documental también incorpora los testimonios de los activistas Raida Cóndor, Francisco Soberón y Gisela Ortiz Perea, así como del periodista de investigación Ricardo Uceda, autor de Muerte en El Pentagonito (2004). Como se señaló, los proyectos no deben juzgarse solo por su ideología: el valor de La Cantuta en la boca del diablo radica en su aproximación al trabajo de Cruz, no en su postura política.
El documental se distingue por su rigor periodístico, al basarse en hechos comprobados y no en consignas ideológicas. En cuanto a Edmundo Cruz, ofrece una clase magistral tanto en su metodología de investigación como en la actitud ante lo investigado: “La noticia es la noticia, no el periodista. Maestro”. Alberto Fujimori fue condenado a 25 años de prisión en 2009, y uno de los puntos de la sentencia estaba relacionado con el caso La Cantuta.
Comentarios 0
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta