Las actrices protagonizan una obra sobre la resiliencia de las mujeres y también opinan sobre la censura, rechazando la creación del Colegio de Artistas: "No se consultó a nadie y es excluyente. ¿Dónde queda el arte shipibo-konibo? ¿El arte andino? Los deja en total desprotección".

En la obra  'La vida extraordinaria'. Foto del autor

Una amistad que ha resistido al paso del tiempo es el eje de La vida extraordinaria, obra en la que Liliana Trujillo y Mónica Sánchez interpretan a Blanca y Aurora. Acompañadas de música, las dos mujeres repasan sus vidas entre cartas, libros y poemas: bromean sobre sus romances, recuerdan a sus familias y comparten alegrías y duelos. “Es un texto que parece sencillo, pero es desafiante. Nos habla sobre acompañarse y también sobre volver al origen, sobre la vida, la muerte, los vínculos de amor, la amistad como ese hilo rojo que se puede sostener a lo largo de la vida”, comenta Sánchez.

La obra aborda la sororidad y resulta pertinente para estos tiempos, agrega la actriz. “Donde aún el patriarcado predomina y se nos exige a las mujeres determinados estándares para encajar, ellas buscan el goce de estar vivas con todo lo que implica. No propone finales felices, pero sí una mirada que integra la vida”.

A Liliana Trujillo, la primera vez que leyó el texto, la impresionó su contenido poético. “Creo que es una obra que invita a reflexionar sobre la experiencia de vivir y, en consecuencia, a morir. Es una invitación a buscar la plenitud en la vida. Es de suma importancia y muy pertinente porque es necesario entender que las decisiones sobre la vida en pareja, la sexualidad vivida desde el placer y el concepto de familia no se ciñen a una visión masculina sino a una amplia postura de lo que necesita y desea una mujer”, sostiene.

Un retroceso en derechos humanos

En medio de una coyuntura complicada, las actrices Liliana Trujillo y Mónica Sánchez se pronuncian en contra de la creación del Colegio de Artistas, una ley impulsada por el Congreso saliente. Para Liliana, este es un momento de “retroceso en derechos humanos, de censura para las artes y de represalias a quienes se muestran críticos con la clase política”. Ambas han seguido de cerca las noticias y han compartido su opinión sobre la crisis social y política en distintos momentos, y ahora, como parte del sector artístico, rechazan la Ley N.° 32645.

“Rechazamos la Ley N.° 32645 porque no se consultó a nadie, es excluyente ya que solo convoca a quien tiene un título”, señala Mónica Sánchez. La norma, según la actriz, pretende regular contenidos, quién accede a un cargo público o a financiamiento, y “desconoce otras formas de aprendizaje en nuestra cultura popular”. Sánchez advierte que, de haber existido antes, “hoy no tendríamos la salsa, ni la chicha, ni la literatura, la pintura, la escultura o el cine… ¿Dónde queda el arte shipibo-konibo? ¿El arte andino? Los deja en total desprotección”. La actriz sostiene que la ley “trae otros intereses” y que “no tiene sentido”.

Por su parte, Liliana Trujillo subraya que “es a través del arte que la cultura de la sociedad se comunica y se mantiene viva”, por lo que los artistas necesitan “la seguridad de poder crear, de contar con protección para nuestras creaciones”. En un contexto que califica de “muy delicado para todos”, Trujillo considera que la función del artista “debe seguir siendo crítica y lograr que la ley se derogue a través de medios legales”. “La unión y optimismo tendría que ser nuestra directriz”, concluye.

  • Teatro. La vida extraordinaria, dirigida por Malcolm Vargas, se presenta de viernes a lunes en el Teatro de la Universidad del Pacífico, Jesús María.

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