El ministro del Ambiente, Juan Carlos Castro Vargas, anunció a Gestión que su cartera, en coordinación con el Instituto Geofísico del Perú (IGP), instalará sensores sísmicos en puntos neurálgicos de la Cordillera Blanca, en Áncash, para proteger a la población cercana a las lagunas glaciares y a los turistas. “Desde el Ministerio del Ambiente con el Instituto Geofísico del Perú en las próximas semanas estaremos instalando un sensor en el Huascarán y un sensor en Parón, de tal manera que se sumen a un sistema de alerta temprana para (resguardar) a las poblaciones (lagunas) abajo”, declaró durante la conmemoración de los 50 años del Parque Nacional Huascarán.

El sistema de control será administrado por los gobiernos locales, según precisó Castro. “Para que, ante un movimiento sísmico, puedan evacuar. Tendrán esa información que hoy no tienen”, indicó. La medida responde a la alta vulnerabilidad de la región: de las 58 lagunas glaciares con nivel muy alto de desborde en el país, 26 se encuentran en Áncash, que en total posee 169 lagunas con riesgo. La cruda experiencia del terremoto de 1970, que provocó la desaparición de Yungay al desprenderse parte del Huascarán, sirve como antecedente para la prevención.

Según el Instituto Nacional de Investigación en Glaciares y Ecosistemas de Montaña (Inaigem), tres lagunas representan una amenaza directa para la capital Huaraz. La laguna Palcacocha, por ejemplo, amenaza a aproximadamente 3,980 viviendas o 27,407 habitantes en los distritos de Huaraz e Independencia por el potencial de un aluvión. Ya en 1941 se registró un siniestro en los poblados aguas abajo de esta laguna. El informe de Inaigem precisa que hay 20 bloques de hielo potencialmente inestables que podrían caer en la laguna.

Laguna Palcacocha, en la Cordillera Blanca, es la de mayor riesgo de desborde en la región de Áncash. Foto: difusión

El ministro Castro Vargas reconoció que aún se debe “trabajar mucho” en los análisis de riesgo, y aseguró que el Senamhi instalará equipos para tener una “mayor precisión” del clima en el Parque Nacional Huascarán y así los operadores turísticos gocen de información precisa que proteja tanto su integridad como la de los turistas. Recientemente, se suscribió el primer contrato con 55 operadores turísticos en el Parque Nacional Huascarán para regular el servicio que se brinda a los viajeros. La ministra de Comercio Exterior y Turismo, Desilú León, señaló que se encamina el turismo sostenible, responsable y formal. “Tenemos que incentivar el turismo formal y evitar incidentes lamentables como en días pasados por no hacer uso de guías y gente capacitada para poder hacer el turismo de aventura”, dijo a Gestión.

En la zona, el riesgo elevado de aluviones aguas abajo de la laguna Tullparaju golpearía a cerca de 4,198 viviendas a lo largo del cauce del río Santa. También entra a este bolo la laguna Parón, donde se encuentran expuestos a un posible desborde violento los poblados Cono, Cumpayhuara (Santa Rosa), Caraz y asentamientos a lo largo del río Llullán. El Inaigem estima un potencial de 22,303 habitantes afectados ante un aluvión en Caraz.

Áncash concentra la mayor cantidad de lagunas glaciares en riesgo muy alto de desborde. Captura: Inaigem

Como dato, de las 20 lagunas con mayor riesgo, más de la mitad se encuentra en Áncash y la quinta parte, en Cusco. La de mayor susceptibilidad de desborde es la laguna Upiscocha, en la Cordillera de Vilcanota (Cusco).

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