La Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia expresó su respaldo total a la presidenta del Poder Judicial, Janet Tello Gilardi, ante la persecución contra los jueces del país. El máximo tribunal rechazó las reformas que se impulsan en el Congreso y que buscan castigar penalmente a los magistrados cuando deciden no aplicar leyes contrarias a la Constitución o a los derechos humanos.

En un comunicado, los magistrados señalaron que el país no puede vivir en democracia si no se respeta la libertad de sus tribunales. “Si un juez es perseguido por impartir justicia, se estaría afectando la independencia judicial”, advirtieron.

Frente a este escenario, la Sala Plena solicitó a la Comisión de Venecia —órgano experto en materia jurídica— que supervise la situación del Perú respecto al desprestigio y hostigamiento que sufren diversos jueces. La respuesta de los expertos internacionales llegó en marzo de este año.

El informe de la Comisión de Venecia advirtió que la multiplicación de “casos de críticas públicas, desinformación y retórica deslegitimadora contra el Poder Judicial y jueces concretos” ya se convirtió en una “señal de alarma preocupante” en nuestro país. Así, la Corte Suprema ratificó su autonomía frente al riesgo de reformas que buscan controlar y sancionar la labor de los jueces.

Sala Plena de la Corte Suprema respalda a presidenta del Poder Judicial en defensa de la independencia institucional.

En el Perú, la persecución contra los jueces se ha intensificado debido a intentos políticos por controlar sus decisiones. El Congreso busca modificar la Ley de la Carrera Judicial (Ley 29277) y el Código Penal para castigar penalmente a los magistrados si dictan fallos que van en contra de las leyes aprobadas en el Parlamento. Los jueces recurren al control difuso para no aplicar ciertas leyes cuando estas entran en contradicción con la Constitución, pero ahora se pretende sancionarlos bajo el delito de prevaricato —dictar una resolución contraria a la ley—. De esta manera, los políticos buscan crear un mecanismo de presión para que los magistrados pierdan su libertad de decidir. A esto se suman campañas que intentan inventar falsos vínculos políticos de los jueces por aparecer en fotos de reuniones de trabajo oficiales.

Ante este panorama, la Corte Suprema expresó su "rechazo ante los intentos reiterados de afectar la independencia de los jueces y juezas mediante amenazas y agresiones". Con el respaldo de la Comisión de Venecia, el máximo tribunal apoyó a Janet Tello y manifestó que no se dejarán amedrentar. Además, señalaron que se debe respetar la Constitución, así como los tratados internacionales de derechos humanos que el Perú está obligado a cumplir. Explicaron que cuando estos ataques vienen de actores políticos y son propagados por la desinformación, el verdadero objetivo es “socavar la confianza y el apoyo del público en los tribunales".

La presidenta del Poder Judicial, Janet Tello Gilardi, advirtió que la ciudadanía corre un grave riesgo si el Congreso aprueba las leyes de carácter punitivo que doblegan la libertad de los jueces al momento de adoptar sus decisiones. En ese sentido, defendió su trayectoria y autonomía, asegurando que la impartición de justicia no se somete a intereses políticos ni partidarios. “La justicia no puede negociarse ni acomodarse a los intereses de turno del Parlamento. Si permitimos que se sancione penalmente a un juez por aplicar la Constitución por encima de una ley política, habremos destruido el Estado de derecho en el Perú”, señaló.

Tello ratificó el apoyo institucional a los jueces y fiscales que soportan amenazas e injerencias por defender la legalidad, y exhortó al Pleno del Congreso a rechazar cualquier propuesta que criminalice la labor judicial. “Mi gestión mantendrá una línea de defensa inquebrantable frente a cualquier intento de intimidación. No daré un paso atrás ni me someteré a presiones de ningún poder del Estado. Exijo respeto absoluto a la autonomía de la judicatura. Sin jueces independientes e imparciales no existe verdadera justicia ni democracia sólida”, afirmó.

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