El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) expresó su solidaridad con los niños, niñas, adolescentes y familias que resultaron afectados por los terremotos de magnitud 7,5 y 7,2 que sacudieron Venezuela el 24 de junio de 2026. Los movimientos telúricos, registrados con apenas segundos de diferencia, impactaron comunidades de Caracas y de los estados Aragua, Carabobo, Falcón, La Guaira, Miranda y otras zonas cercanas.

En un pronunciamiento emitido desde Caracas y Panamá, Unicef informó que sigue de cerca la evolución de la emergencia y subrayó la necesidad de que los derechos de los menores permanezcan en el centro de la respuesta humanitaria. La organización advirtió que, en las próximas horas y días, los niños afectados requerirán protección, apoyo psicosocial, acceso a agua segura, atención de salud y espacios seguros para afrontar las consecuencias del desastre. Asimismo, reiteró su compromiso de apoyar los esfuerzos nacionales para atender las necesidades de la población infantil y las familias, en especial aquellas en mayor situación de vulnerabilidad.

Las autoridades venezolanas continúan evaluando los daños mientras se mantienen las alertas por posibles réplicas. Los sismos activaron operaciones de búsqueda, rescate y evaluación de infraestructura en varias regiones del país, y las autoridades han pedido a la población mantenerse alerta y seguir las recomendaciones de los organismos de emergencia. Diversos organismos internacionales también monitorean la evolución de la situación humanitaria y las necesidades de las comunidades afectadas, con especial atención a la protección de la niñez.

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