El Papa León XIV dispuso el envío de 100.000 euros como ayuda de emergencia a Venezuela, luego de que dos fuertes terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 sacudieran el norte del país el miércoles 24 de junio. La asistencia económica busca mitigar necesidades inmediatas en las zonas venezolanas afectadas, proporcionando alimentos, agua potable y refugio temporal.

Según informaron la Oficina de Prensa de la Santa Sede y el portal oficial Vatican News, el dinero fue canalizado a través de la Limosnería Apostólica, el organismo del Vaticano encargado de las obras de caridad del pontífice. Los movimientos telúricos dejaron al menos 188 fallecidos y más de 150 desaparecidos, de acuerdo con cifras preliminares difundidas por autoridades venezolanas y agencias como Reuters.

La primera partida de emergencia humanitaria asciende a 100.000 euros y, según Vatican News, estos fondos permiten proveer alimentos, agua potable, atención médica básica y refugio temporal. Las redes eclesiásticas locales gestionan los recursos para asegurar el amparo directo a los afectados. Desde el Vaticano precisaron que este aporte financiero constituye una respuesta inmediata frente a la emergencia humanitaria generada por el desastre natural.

La suma para Venezuela fue desembolsada por la Limosnería Apostólica, el organismo de la Santa Sede encargado de las obras de caridad del papa León XIV.

La Limosnería Apostólica administra el dinero bajo la autoridad del pontífice con el fin de financiar obras de caridad en situaciones críticas. En palabras del Vaticano, este organismo interviene cuando se requiere una “respuesta rápida y directa a las poblaciones en dificultad”, lo que evita procesos burocráticos prolongados.

El arzobispo de Caracas, Raúl Biord Castillo, confirmó que se activó una red de emergencia para proteger a los damnificados por los sismos. Diversas parroquias funcionan como refugios temporales para quienes perdieron sus hogares, bajo la coordinación de equipos de voluntarios y personal sanitario. El envío de 100.000 euros del Papa León XIV, canalizado a través de la Santa Sede, se integra a este esquema de asistencia coordinada junto al nuncio apostólico en Venezuela, Alberto Ortega Martín, y el propio Biord Castillo. La planificación garantiza que la ayuda llegue a hospitales, parroquias y centros de acogida habilitados tras el desastre. Por otro lado, el obispo de La Guaira reportó un escenario crítico en esa región, una de las zonas más golpeadas por el terremoto. La autoridad eclesiástica detalló que “muchas estructuras han colapsado” y que múltiples comunidades carecen de electricidad o servicios básicos, un panorama que dificulta las labores de rescate y la evaluación de daños. En el ámbito internacional, distintas conferencias episcopales y organizaciones católicas manifestaron su solidaridad con Venezuela y anunciaron colectas financieras. La Conferencia Episcopal Latinoamericana (CELAM) exhortó a “mantener la oración y la ayuda concreta” mientras progresan las operaciones de asistencia en el territorio. lr.pe

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