Hacia el cierre del año, la situación de tres regiones que cayeron en recesión económica durante el primer semestre —Cusco, Tumbes y Moquegua— podría revertirse, según proyecciones de Phase Consultores. Sin embargo, el panorama no es uniforme: datos preliminares de la consultora anticipan que otras regiones enfrentarían escenarios adversos en los próximos meses.

La última información disponible, correspondiente al segundo trimestre, reveló que ocho departamentos registraron resultados negativos en sus economías, una cifra superior a las cinco regiones que lo hicieron en el primer trimestre. Este deterioro llevó a que, como analizó Gestión, tres regiones —Cusco, Tumbes y Moquegua— entraran en recesión económica, aunque esto cambiaría hacia fin de año.

Juan Carlos Odar, director de Phase Consultores, señaló que, pese al entorno complicado del primer semestre, hay expectativas de mejora en la segunda mitad de 2025. Sobre Tumbes, indicó que indicadores adelantados muestran debilidad en el sector servicios, pero otros factores lo mitigarían. “Aunque hay algo de recuperación, sale de la recesión”, sostuvo. Odar detalló que la mejora en Tumbes se vincula a una recuperación del crédito, lo que a su vez mejora la recaudación de tributos internos y genera una ligera recuperación de la demanda interna, impulsando el comercio y servicios.

En cuanto a Cusco, destacó que presenta indicadores “bastante flojos” en servicios, aunque otros ya están saliendo del terreno negativo. “El crédito en la región tiene cierta recuperación. Eso habría hecho que, por ejemplo, el dato del [tercer] trimestre esté marginalmente por encima de 0%, es decir, Cusco estaría cerca de terminar con su recesión económica”, refirió.

Al cierre del año, dos regiones del país terminarían en recesión económica, con contracciones en el tercer y cuarto trimestre: se trata de Ucayali y San Martín. Así lo observó el analista Odar, quien señaló que “estas regiones tendrían las caídas más pronunciadas”. En Ucayali, detalló, “los indicadores ya mostraban un debilitamiento rápido, una desaceleración rápida de la economía”, mientras que en San Martín “se está reflejando en una débil demanda, lo que supone una situación de bajo ritmo de crecimiento”.

En el análisis de Phase Consultores para el tercer trimestre, otras regiones como Piura, Amazonas, Loreto y las ya mencionadas Ucayali y San Martín también habrían presentado menores dinamismos, aunque en diferentes magnitudes y, en algunos casos, concretándose retrocesos. El panorama para el cuarto trimestre no mejoraría para varios de estos departamentos.

Moquegua, por su parte, no se salvó en el segundo trimestre de este año y acumuló cuatro períodos seguidos “en rojo”. Sin embargo, para la segunda mitad del 2025 mejoraría la dinámica en la región. Odar indicó que “está ayudando” la dinámica del sector servicios, aunque hay factores que contienen la velocidad de recuperación, como sus niveles de inflación. Observó que la demanda interna mejora, pero no está lo suficientemente dinámica. “Hay una recuperación lenta”, sostuvo.

Otra región que se asomó en la lista por su panorama crítico fue La Libertad. En el primer semestre marcó un retroceso de 0.8%. Con vista al tercer y cuarto trimestre, Odar señaló que este departamento convergería hacia un estancamiento. Aún así, destacó que “todavía presenta una expansión del crédito”.

El economista señaló que, en el caso de Ucayali, los indicadores muestran un “deterioro generalizado”, con un notorio debilitamiento respecto a la primera mitad del año. “La caída empieza a verse en el tercer trimestre, afectándose tanto en la oferta y la demanda”, comentó, mientras que para San Martín precisó que el enfriamiento vendría por la demanda interna y el otorgamiento de crédito, aunque en menor ritmo. “Una recesión económica es el camino según los indicadores”, apuntó.

El reporte económico del INEI con información regional más reciente reveló que Ucayali, en agosto, registró una contracción de más de 53% en la producción de palma aceitera y de más de 31% en plátano, como unas de las caídas más destacadas. Otros productos con resultados “en rojo” fueron la papaya (-81.4%), arroz cáscara (-79.3%), melón (-74%), limón (-59.7%) y sandía (-44.9%), entre otros cultivos. Además, la producción fiscalizada de gas natural cayó casi 75%.

En San Martín, durante el octavo mes del año, la producción de plátano retrocedió un 3.9% y la de palma aceitera un 0.04%, entre otros resultados negativos. En Piura, varios indicadores apuntan a un debilitamiento de la economía regional, aunque Odar no considera que se formaría una caída. Dentro del sector agropecuario, una actividad clave en la región, según el reporte del INEI a agosto, la producción de limón tuvo una caída de 7%, mientras que en el período acumulado de todo este año el retroceso es de 15.1%.

En el informe del INEI, la generación de energía eléctrica en agosto se contrajo un 9,4% respecto al mismo mes de 2024, “justificado por la menor energía de origen térmica”. La producción de plátano también cayó casi un 15%, mientras que otros cultivos como el arroz cáscara (-98,8%), olluco (-74,3%), camote (-59,6%) y papa (-44,1%) registraron fuertes descensos debido a las inferiores superficies cosechadas. De cara al 2026, Juan Odar, de Phase Consultores, advierte que el problema no es solo la lectura trimestral, sino el dinamismo con el que cada región ingresará al próximo año, influenciado por el panorama nacional. “La incertidumbre electoral suele demorar la actividad económica, en general”, señaló. Desde Phase Consultores estiman que la economía peruana crecería un 3% en 2026, pero con un sesgo a la baja. “Dependerá del nuevo Gobierno que asuma, que sea más o menos cercano al mercado”, apuntó. Ricardo Guerra Vásquez

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