El Congreso de la República aprobó una nueva normativa que permite a los vendedores ambulantes de huevos de gallina y codorniz formalizar su actividad sin costo alguno. La medida busca brindar seguridad jurídica a los comerciantes que operan en la vía pública, permitiéndoles trabajar bajo un marco normativo claro y con el respaldo municipal necesario.

El eje central de esta formalización es la creación del Registro Municipal de Comerciantes de Huevos de Gallina o de Codorniz (REMUCOH), que será gestionado directamente por las municipalidades distritales. Este registro tiene como finalidad reunir la base de datos de los comerciantes y facilitar su supervisión, garantizando que el proceso de inscripción no genere costos adicionales para los trabajadores.

Los vendedores deberán cumplir con requisitos como presentar documentos de identidad y un croquis de ubicación, además de gestionar una autorización municipal personal e intransferible.

Para formar parte del REMUCOH, los interesados deberán presentar los siguientes documentos: Documento de identidad (DNI, carné de extranjería u otro documento oficial vigente); Declaración jurada que detalle el domicilio real del vendedor y la especificación de los productos que comercializará; Croquis de ubicación, una propuesta técnica del espacio físico donde el comerciante planea desarrollar su actividad; e Identificación visual, una fotografía reciente del comerciante para el registro.

Además, los vendedores deberán gestionar una autorización municipal personal e intransferible. La normativa establece que el registro centralizará los datos de los comerciantes para garantizar una supervisión adecuada y evitar costos durante el proceso de inscripción.

Requisitos, obligaciones y condiciones para la venta formal de huevos en la vía pública

La autorización municipal que deben gestionar los vendedores tras completar la inscripción es de carácter personal e intransferible y se asigna específicamente a una unidad familiar. Las municipalidades distritales serán las encargadas de definir las áreas permitidas para la venta, buscando no afectar el libre tránsito peatonal, vehicular ni la tranquilidad de los vecinos. Este permiso es temporal, renovable y está sujeto a la evaluación previa del municipio; la actividad queda estrictamente limitada al giro y la zona autorizados, y se prohíbe el traslado a otras jurisdicciones sin la debida licencia.

La ley también impone obligaciones esenciales para operar dentro de la legalidad. En cuanto a la calidad del producto, solo se pueden vender huevos de gallina o codorniz en óptimo estado para el consumo humano, cumpliendo las normas sanitarias vigentes. Sobre higiene y mantenimiento, el espacio de venta debe mantenerse impecable y los residuos sólidos generados deben gestionarse correctamente. Las normas sanitarias exigen higiene personal adecuada y vestimenta apropiada para la manipulación de alimentos. Es obligatorio participar en los cursos de buenas prácticas de producción, higiene alimentaria y salubridad que dicten las municipalidades, como parte de la capacitación continua. Finalmente, los vendedores deben someterse a los controles sanitarios y acatar las disposiciones de la autoridad local en todo momento, en el marco de la fiscalización.

lr.pe

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