Una banda de delincuentes sustrajo más de S/90 mil de la oficina de administración del mercado Juan Velasco Alvarado, en Villa El Salvador, en un asalto que fue meticulosamente planificado y logró evadir los sistemas de seguridad del establecimiento. Las cámaras de videovigilancia captaron toda la secuencia del robo, incluyendo los rostros de varios implicados, material que la Policía Nacional ya analiza.

Según las imágenes a las que accedió América Noticias, el plan comenzó horas antes del cierre del centro de abastos. Uno de los sospechosos ingresó al mercado y se ocultó dentro de un puesto de venta de pescado. De acuerdo con las investigaciones preliminares, dos personas —un hombre y una mujer— habrían colaborado para esconderlo y vigilar que nadie notara su presencia. Al mismo tiempo, una segunda pareja simuló buscar a alguien dentro de las instalaciones mientras realizaba labores de observación y apoyo a la organización criminal.

Una vez que el mercado cerró, el delincuente que permanecía escondido fracturó el candado de uno de los accesos principales para permitir la entrada del resto de la banda. Los asaltantes usaron herramientas para romper más de cuatro cerraduras y candados hasta llegar directamente a la oficina de administración, donde se apoderaron del dinero.

Los comerciantes del mercado señalaron que el dinero robado correspondía a fondos acumulados durante varios años mediante los aportes de los socios, lo que hace más grave el golpe económico. Las grabaciones de seguridad muestran que uno de los involucrados incluso movió una cámara de seguridad al notar que estaba siendo grabado, aunque, según los afectados, los delincuentes no revisaron cajones ni oficinas: fueron directamente al lugar donde se encontraba el dinero en efectivo, lo que ha generado sospechas sobre una posible filtración de información desde el interior del mercado. El Departamento de Investigación Criminal (Depincri) de Villa El Salvador asumió las diligencias del caso y ya recibió el material audiovisual entregado por los dirigentes. Las primeras pesquisas indican que los delincuentes permanecieron cerca de media hora dentro del establecimiento y luego se reunieron en uno de los pasillos para repartir lo sustraído. Los investigadores determinaron que los implicados mantenían comunicación constante con un conductor que esperaba en el exterior a bordo de una combi blanca, cuya placa estaba cubierta para evitar su identificación. Los agentes realizaron el levantamiento de huellas dactilares en los candados violentados y en la oficina afectada, mientras continúan las labores para identificar y ubicar a los responsables.

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