El actor español Javier Bardem, de 57 años, se convirtió este fin de semana en el primer español en dejar sus huellas en el Teatro Chino TCL del Paseo de la Fama, un espacio que describió como una “constelación de estrellas” donde también figuran Marilyn Monroe y Jack Nicholson. “Se siente muy especial el hecho de que te den un espacio como este para inmortalizar tu nombre, tu rasgo”, señaló Bardem a la AFP poco después de la ceremonia.

Durante el evento, el ganador del Óscar a mejor actor de reparto en 2008 por No Country for Old Men calificó la experiencia como “aleccionadora”. “Cuando pienso en la gente que ha estado de pie en este preciso lugar, me cuesta creer que esto es real”, dijo antes de pararse en el rectángulo de cemento donde estampó su nombre, sus manos y sus pies junto a glorias del cine.

Bardem, una de las figuras de Hollywood que ha protestado contra la violencia, también se ha pronunciado en foros internacionales. En la última edición del Festival de Berlín, se sumó a más de 80 actores que cuestionaron el silencio del jurado ante el genocidio. “Llamamos a la Berlinale a cumplir con su deber moral y declarar claramente su oposición al genocidio de Israel, los crímenes contra la humanidad y los crímenes de guerra contra los palestinos”, expresó en esa oportunidad.

Javier Bardem.

En la ceremonia de los Óscar 2026, Javier Bardem llevó un parche en su terno que decía: “No a la guerra” y un pin en apoyo a Palestina. Cuando subió al escenario a presentar el premio a la mejor película internacional, dijo: “No a la guerra y Palestina libre”. Este año, también, llamó a boicotear a las compañías cinematográficas israelíes “implicadas en el genocidio y el apartheid contra el pueblo palestino”.

Bardem inició su carrera en España e irrumpió en la escena internacional en el drama Antes que anochezca, de Julian Schnabel. Conquistó a la Academia en la piel del siniestro Anton Chigurh de No Country for Old Men, con la que se llevó el Óscar a mejor actor de reparto en 2008.

Los directores Denis Villeneuve y Michael Mann fueron los encargados de presentar a Bardem. Villeneuve, quien estrena en diciembre Duna: parte tres, con la participación del español, elogió su calidad camaleónica de dar vida a diversos personajes en más de tres décadas de carrera. “Javier puede cambiar con confianza para convertirse en otra persona, guiado por una nueva lógica, nuevos sentimientos y una nueva perspectiva”, señaló el cineasta canadiense. “Parece hacerlo sin esfuerzo (...) Sus metamorfosis son espectaculares”.

La tradición, que comenzó accidentalmente durante la construcción del emblemático teatro en el corazón de Hollywood, ya suma más de 200 estrellas en casi un siglo.

En el Festival de Cannes se estrenó su más reciente cinta, El ser querido, mientras que en televisión se prepara para interpretar a Max Cady en la adaptación de Cape Fear para AppleTV. Michael Mann, quien lo dirigió en Colateral, se declaró “fascinado” por su trabajo y destacó la expansión de su currículo. Ambos cineastas subrayaron el compromiso social del actor, quien no desaprovechó la ocasión para criticar la política antiinmigración de Donald Trump y el conflicto en Gaza. “Intento usar mi voz para denunciar. Mucha gente viene por detrás y me dicen: ‘Gracias por hacer o decir lo que haces o dices’, y yo les animo a que lo hagan en voz alta. Cuanto más somos, más débiles son ellos y ellos no son muchos. Pasa que tienen mucho poder, evidentemente, pero tenemos más poder nosotros como personas”, afirmó Bardem. google icon

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