El gobierno de Irán descartó este martes cualquier posibilidad de que inspectores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) accedan a sus instalaciones nucleares dañadas durante la guerra de 12 días de 2025. La postura contradice directamente lo afirmado por Estados Unidos, que había asegurado que Teherán aceptó el regreso de los expertos internacionales como parte de las conversaciones abiertas tras el reciente acuerdo de entendimiento bilateral.
“Tampoco prevemos que el Organismo inspeccione las instalaciones nucleares iraníes dañadas por la agresión militar estadounidense y sionista”, declaró el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Esmail Baqai, en una rueda de prensa. Baqai fue tajante al señalar que no existe ninguna reunión prevista con el director general del OIEA, en un momento clave cuando ambas partes intentan cerrar un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní y las sanciones que pesan sobre la nación persa.
A pesar de estos desacuerdos en torno a las inspecciones y las sanciones, Estados Unidos e Irán mantienen abiertas las negociaciones para alcanzar un pacto final en los próximos meses. La declaración del portavoz iraní supone un nuevo obstáculo en el camino hacia un entendimiento que ponga fin a las tensiones nucleares entre ambos países.
Trump insiste en inspecciones pese al rechazo iraní
La negativa de Teherán llegó después de que el vicepresidente estadounidense, JD Vance, asegurara que los representantes iraníes habían aceptado invitar a los inspectores del OIEA, calificando ese compromiso como un “hito importante” dentro de las negociaciones en Suiza. Donald Trump reforzó esa versión al afirmar que habían aceptado “plena y completamente” permitir inspecciones nucleares al más alto nivel. “Nos lo dijeron internamente, y lo tenemos confirmado al 100%”, insistió ante periodistas en Pensilvania, aunque advirtió que cancelaría las reuniones si esa información resultaba falsa. El mandatario estadounidense evitó precisar cuándo llegarían los inspectores, aunque dijo que ocurrirá “en el momento oportuno”.
Ormuz no volverá a ser como antes
Otro punto sensible tras el conflicto es el futuro del estrecho de Ormuz, por donde circulaba cerca del 20% de las exportaciones globales de hidrocarburos. Durante la guerra, las restricciones aplicadas alteraron fuertemente el tráfico marítimo y elevaron la preocupación por el suministro energético mundial. Mohamad Baqer Qalibaf, presidente del Parlamento iraní y negociador jefe, afirmó que la administración de ese corredor estratégico cambiará de manera permanente. “Nunca volverá a ser lo que era antes de la guerra”, declaró. Irán y Omán anunciaron que prestarán servicios marítimos bajo un esquema de administración conjunta. Ambos gobiernos estudian los costos asociados a esas operaciones, lo que alimentó especulaciones sobre posibles tasas para las embarcaciones que transiten por la zona. Desde Emiratos Árabes Unidos, el secretario de Estado Marco Rubio respondió que ningún país tiene derecho a cobrar peajes en una vía navegable internacional.
A pesar de las diferencias, las conversaciones entre Irán y Estados Unidos continúan. El memorando firmado la semana pasada estableció un periodo de negociación de 60 días, prorrogables, para abordar el programa nuclear iraní y el régimen de sanciones. Tras la conclusión de las conversaciones técnicas, se conformaron cuatro grupos de trabajo especializados para avanzar en los detalles. Paralelamente, el Departamento del Tesoro estadounidense levantó temporalmente algunas restricciones, permitiendo a Teherán producir, vender y suministrar petróleo hasta mediados de agosto. Además, Washington aceptó liberar 12.000 millones de dólares en activos iraníes congelados, según la agencia Mehr. Sin embargo, el vicepresidente JD Vance señaló que esos fondos aún no han sido desbloqueados y que, en caso de liberarse, deberían destinarse a la compra de productos estadounidenses. Frente a esa posición, el embajador iraní ante la ONU, Alí Bahreini, respondió tajantemente que solo ellos decidirán el uso de esos recursos. Mientras tanto, el presidente Masud Pezeshkian y el canciller Abás Araqchi viajaron a Pakistán, país que junto con Catar participó en la mediación que permitió iniciar el diálogo. Las negociaciones avanzan en medio del alivio de sanciones y las dudas sobre el futuro del acuerdo.
OMI evacuará a 11.000 marineros varados tras el acuerdo
La Organización Marítima Internacional (OMI) iniciará la evacuación de más de 11.000 marineros que quedaron atrapados en la región durante los meses más críticos del conflicto, según anunció el organismo. La operación humanitaria, que se enmarca en la distensión entre Washington y Teherán, contará con la cooperación de Irán, Omán, Estados Unidos y otros Estados costeros, detalló el secretario general de la OMI, Arsenio Domínguez. Domínguez celebró el acuerdo y lo calificó como un paso decisivo para recuperar la seguridad marítima. La ONU señaló que las restricciones impuestas por la guerra generaron una crisis sin precedentes para la navegación en el Golfo Pérsico. La situación se agravó cuando Estados Unidos aplicó medidas contra puertos iraníes, lo que impidió a miles de tripulantes abandonar la zona. Según la OMI, al menos 14 marineros murieron durante los ataques registrados en ese periodo.
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