El triunfo de Abelardo de la Espriella en Colombia —aún sin proclamación oficial— se daría en un escenario donde Perú también podría tener un gobierno de similar orientación, como el de Keiko Fujimori. Analistas señalan que esto abriría la puerta a un mayor acercamiento diplomático, un renovado impulso a la integración económica y una agenda regional centrada en seguridad y atracción de inversiones.
Para el ex canciller e internacionalista Miguel Ángel Rodríguez Mackay, el resultado colombiano confirmaría un nuevo ciclo político en América Latina. “El triunfo de Abelardo de la Espriella confirma y consolida la ciclicidad de la dinámica del monopolio del poder en América Latina hacia la derecha”, sostuvo. Desde su perspectiva, el respaldo a candidaturas de derecha responde al “hartazgo” ciudadano frente a gobiernos de izquierda, a los que atribuye prácticas populistas y demagógicas. Además, consideró que la población demanda gobiernos “pragmáticos”, capaces de responder a problemas como la inseguridad y el deterioro económico.
Rodríguez Mackay afirmó que existe un “voto de castigo” contra las administraciones de izquierda en diversos países de la región y señaló casos como Bolivia, Chile y Colombia como ejemplos de un creciente desencanto ciudadano. Sin embargo, el internacionalista Óscar Schiappa ofreció una lectura distinta. A su juicio, más que un cambio ideológico estructural, el fenómeno responde al agotamiento de la ciudadanía frente a las propuestas tradicionales.
“Creo que es sobre todo lo último. El electorado y los ciudadanos siguen buscando nuevas alternativas, cansados de las viejas recetas”, indicó. El especialista añadió que el incremento de la violencia y la incapacidad de los gobiernos para enfrentarla constituyen otro elemento central en las decisiones electorales recientes. No obstante, advirtió que todavía está por verse si De la Espriella podrá traducir sus promesas en resultados concretos desde la gestión pública.
Diplomacia pragmática y recuperación de vínculos
En el ámbito diplomático, uno de los principales efectos de una eventual coincidencia de gobiernos de derecha en Lima y Bogotá podría verse reflejado. Schiappa consideró que el primer paso deberá ser el restablecimiento de las relaciones políticas entre ambos países para, posteriormente, avanzar en acuerdos económicos y comerciales. En la misma línea, Rodríguez Mackay estimó que un eventual gobierno de De la Espriella abriría “un nuevo capítulo” en la relación bilateral con el Perú, luego de años marcados por diferencias ideológicas.
El ex canciller sostuvo, además, que la relación entre Perú y Colombia podría contribuir a revitalizar mecanismos de integración como la Alianza del Pacífico, bloque que, según afirmó, se vio debilitado durante los gobiernos de Gustavo Petro en Colombia y Andrés Manuel López Obrador en México. Schiappa coincidió en que la actual situación resulta paradójica, considerando que Perú mantiene tensiones diplomáticas precisamente con dos de sus principales socios dentro de ese mecanismo.
El internacionalista y profesor de la Universidad de Lima, Fabián Vallas, consideró que la denominada “teoría del péndulo” resulta insuficiente para explicar el actual escenario latinoamericano. Según explicó, más que una simple alternancia entre derecha e izquierda, la región enfrenta un desgaste de sus democracias, incapaces de satisfacer las demandas de amplios sectores de la población.
En cuanto a la agenda bilateral, Schiappa prevé que una eventual cercanía entre De la Espriella y el presidente Donald Trump podría traducirse principalmente en acuerdos vinculados a la lucha contra las drogas y las economías criminales. Incluso, señaló que, tomando como antecedente reciente el caso venezolano, podrían evaluarse operaciones militares conjuntas para combatir estas actividades ilícitas. No obstante, indicó que el panorama comercial aún presenta incertidumbres debido a la política arancelaria de Trump. “Ciertamente, esto debe contribuir a recuperar el tiempo perdido y devolverle vigor a esta iniciativa”, manifestó.
Por su parte, Rodríguez Mackay sostuvo que América Latina debería construir sinergias orientadas a promover la inversión privada y fortalecer las pequeñas y medianas empresas bajo esquemas de economía social de mercado. Asimismo, destacó la necesidad de que la región actúe como bloque en el escenario internacional y diversifique sus relaciones comerciales más allá del Asia-Pacífico.
Para Vallas, el crimen transnacional es un elemento transversal que hoy influye decisivamente en los procesos electorales. “Cuando hay un régimen que es incapaz de poder detener la violencia hay una demanda de mano dura”, señaló durante una entrevista concedida a Canal N. En ese contexto, sostuvo que la seguridad se ha convertido en un nuevo eje de disputa política en la región y que las propuestas de mayor firmeza frente al crimen organizado están obteniendo respaldo electoral.
El especialista también proyectó que un eventual gobierno de De la Espriella favorecería el retorno de una “diplomacia pragmática” entre Lima y Bogotá, así como una mayor cooperación en la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado transnacional. Asimismo, estimó que la Alianza del Pacífico podría verse fortalecida y que Colombia podría mirar con mayor interés hacia los mercados asiáticos, en un contexto regional que continúa redefiniendo sus equilibrios políticos y económicos.
Licenciado en Ciencias de la Comunicación, con especialidad en Periodismo, por la Universidad Tecnológica del Perú, con más de 12 años de experiencia en medios de comunicación. Actualmente escribo sobre política, economía y actualidad.
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