RPP accedió a registros de la ATU que reportan 112 choques entre buses del Metropolitano y otros 598 choques con vehículos que invadieron la vía exclusiva.

Un análisis de RPP Data a los registros de la Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) reveló que, entre enero de 2023 y junio de 2026, se produjeron 112 choques entre buses del Metropolitano y otros 598 choques con vehículos que invadieron su vía exclusiva. El principal sistema de transporte integrado de la capital, que moviliza a más de 500 mil pasajeros al día, ha sido escenario de estos accidentes que ponen en riesgo a miles de usuarios.

Uno de los casos más graves ocurrió el 18 de mayo de 2026. Ese día, Rosalyn Pinedo salió de su casa en Chorrillos, en el extremo sur de Lima, rumbo a su trabajo en San Isidro. Ingresó a la Estación Matellini del Metropolitano y, a las ocho de la mañana, subió al Expreso 1, tomando asiento en la parte posterior del bus. Lo que parecía un viaje rutinario terminó en un choque múltiple en el Metropolitano, uno de los más graves registrados este año.

Treinta minutos después de abordar, al llegar a la Estación Angamos, tres buses del Metropolitano colisionaron entre sí y dejaron 46 personas heridas. Rosalyn fue una de ellas. En ese instante, ella estaba en shock y no podía mover el brazo izquierdo. A su alrededor había lunas rotas, asientos aplastados y fierros retorcidos. Escuchaba gritos y veía sangre en el piso. "Yo estaba sentada en el penúltimo asiento y sentí que el carro se iba hacia delante. Me sujeté con una mano del asiento y luego vino el impacto. Escuché un sonido como si fuera una explosión, el vidrio crujiendo y allí veo que toda la gente sale volando hacia adelante. Las personas empezaron a gritar, a desesperarse. Lo primero que vi fue sangre y era del pasajero de adelante... se había roto la cabeza. Otra joven menor de edad que se golpeó la nariz", contó a RPP Data.

Los médicos le diagnosticaron una lesión en la muñeca, con desgarro parcial de ligamentos e inflamación de un tendón. Más de un mes después, continúa con descanso médico, tiene limitaciones para mover el brazo izquierdo y todavía no puede volver a trabajar. "El diagnóstico ha sido largo, cuando uno se atiende con el SOAT (Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito) la espera es larga. Me encontraron una tendinitis en el hombro, el manguito rotador inflamado (...) Tengo descanso médico hasta el 3 de julio y no puedo trabajar ni hacer mis cosas con normalidad", detalló.

Rosalyn Pinedo tiene descanso médico hasta el 3 de julio y aún no puede retornar a sus actividades cotidianas.

A las limitaciones físicas se sumó el impacto emocional. "Me queda ese temor, tengo miedo que el carro se choque porque por más que no me haya fracturado igual es el miedo que tienes de haber pasado algo así. No es algo que puedo pasar por paños fríos, es algo grave... y el trauma que te deja es algo fuerte, yo no puedo dormir, por la incomodidad y porque estoy pensando [en eso]", mencionó.

Rosalyn Pinedo, víctima del triple choque de buses del Metropolitano el 18 de mayo de 2026.

Más de 100 choques entre buses del Metropolitano desde el 2023

La historia de Rosalyn no es un caso aislado. La revisión de los registros obtenidos por RPP Data, mediante pedidos de acceso a la información pública a la ATU, confirma que desde enero de 2023 hasta junio de 2026 se registraron 112 choques entre buses del Metropolitano. Estos datos, sumados a los 598 incidentes con vehículos que invadieron la vía exclusiva, revelan una problemática recurrente en el sistema que transporta a más de medio millón de personas al día.

De acuerdo a los documentos internos de la ATU, el 29% de estos accidentes se concentró en estaciones donde los buses maniobran y se cruzan constantemente: el Terminal Naranjal, en el extremo norte de la ciudad, y la Estación Central, en el Cercado de Lima. Otros puntos del recorrido también aparecen como escenario de choques, entre ellos las estaciones Mercado de Flores, Matellini, Plaza Las Flores, UNI, Caquetá y Javier Prado.

Las cifras muestran que estos incidentes se han mantenido de forma constante año tras año. En 2023 se reportaron 29 choques entre buses del sistema; en 2024 la cifra aumentó a 36, el nivel más alto del periodo analizado. Durante 2025 se registraron otros 31 siniestros y, hasta el 26 de mayo de 2026, ya se habían contabilizado 16 accidentes de este tipo.

Desde el 2023 hasta la fecha se reportaron 112 choques entre buses del Metropolitano, según información que solicitó RPP por Transparencia ante la ATU.

Detrás de estas cifras hay eventos de distinta magnitud. Algunos choques ocasionaron daños materiales menores, mientras que otros dejaron decenas de pasajeros heridos y obligaron a la intervención de los servicios de emergencia.

La estación Angamos, en Surquillo, es uno de los casos más representativos. Aunque no figura entre los puntos con más colisiones registradas, sí concentra algunos de los accidentes con mayor número de afectados. El 26 de agosto de 2025, un triple choque dejó 44 pasajeros heridos. Nueve meses después, el 18 de mayo de 2026, otro choque entre tres buses en la misma estación dejó 46 heridos.

Entre los pasajeros que viajaban esa ocasión también estaba Teresa Valverde, una abogada de 62 años, quien contó su testimonio a RPP Data. Iba de pie en la parte delantera del bus, sujetándose de una de las barandas de seguridad, cuando el impacto la lanzó hacia el parabrisas. El golpe fue tan fuerte que perdió el conocimiento durante algunos segundos.

Teresa Valverde, abogada de 62 años y víctima del triple choque en el Metropolitano del 18 de mayo de 2026, brindó su testimonio a RPP Data.

"Uno sale bien, con la dinámica de todos los días de ir a trabajar y nunca sabe qué va a pasar. Tomé el bus Expreso 1 hacia las 8 de la mañana y comenzó el recorrido. Yo estaba parada un poco detrás del chofer y en eso levanté la cabeza, y veo que el bus se estaba yendo contra la parte trasera del bus que estaba adelante. De lo que recuerdo, no vi al chofer hacer alguna maniobra o poner el pie en el freno [para evitar el impacto], el señor sencillamente se impactó. Tal fue el golpe que yo salí estampada contra la luna del parabrisas, escuché un grito de una señora que decía '¡frene!' y perdí el conocimiento", relató Teresa a RPP.

Teresa recuperó la conciencia cuando estaba bajando del bus. "Solo recuerdo que la sangre me chorreaba [se había cortado la ceja y el pómulo] y no me podía mantener en pie. Me hicieron sentar en el suelo hasta que llegara la ambulancia y me comenzaron a retirar las esquirlas del vidrio del rostro. Una señorita llamada Angélica Alva fue mi ángel, me acompañó y ayudó todo el rato hasta que me llevaron al hospital Casimiro Ulloa, yo seguía desorientada y mareada", recordó.

El diagnóstico de Teresa tras el accidente fue "fractura de clavícula, corte en ceja y pómulo derecho, contusiones múltiples, un hematoma temporo parietal, cefalea postraumática y vértigo periférico". El choque ocurrió hace un mes y le han prescrito descanso médico por 30 días más.

"Esto me ha cambiado la vida porque no hago mi vida normal, me preocupa porque ahora el dolor de la cervical es de largo aliento, no sé qué secuelas tendré y emocionalmente también me afecta. Cuando bajo las escaleras siempre recuerdo que se me chorreaba la sangre en todo el rostro y esa situación confusa. El mareo y la desubicación que tenía luego del impacto nunca lo había vivido. No puedo volver a trabajar y si volteo bruscamente pierdo el equilibrio (...) La verdad, yo ya tengo temor de subirme al Metropolitano", admitió.

Teresa Valverde, abogada de 62 años, relata lo que vivió en el triple choque del Metropolitano del 18 de mayo.

El 50% de causas de choques entre buses es la imprudencia del conductor

De los 112 choques entre buses del Metropolitano registrados entre 2023 y 2026, la mitad —57 casos— fueron atribuidos a la "imprudencia del conductor", según la información solicitada por Transparencia. El presidente de la ATU, David Hernández, explicó a RPP Data que en el análisis de la entidad han detectado un "exceso de confianza" por parte de los choferes al manejar. "Estos choques no se están dando en vías del Metropolitano que están a nivel [de las vías usuales], sino en la zona donde el vehículo viene con mayor libertad, que es la Vía Expresa. Entonces, exceso de confianza es lo que está sucediendo: [los conductores] se disipan o están usando el teléfono, que es lo que hemos identificado muchas veces y que los ciudadanos han reportado. Nosotros mismos tenemos que cambiar esa conducta", indicó.

Consultado sobre si la renovación del personal influye en estos siniestros, Hernández respondió: "Hay un tema en el tema de rotación, pero no ha sido el caso. Hemos tenido conductores nuevos que han participado de choques con raspones, por un tema de pericia, pero los choques grandes han sido con conductores antiguos de amplia experiencia en el sistema". La ATU evalúa ahora los sistemas de frenado en los buses y la reacción de los choferes para hallar el factor común. "Las cajas de cambios que tiene el Metropolitano son cajas automáticas que tienen un sistema de conteo de data y ahí es donde se está revisando si el conductor ha tenido algunas condiciones en las cuales no ha aplicado bien [el sistema de frenado], no ha estado atento para los temas de distancia o si el vehículo no respondió como debe. Esas son evaluaciones finas se hacen para todos los temas de siniestralidad", precisó.

David Hernández, presidente de la ATU, responde a RPP sobre los 112 choques de buses del Metropolitano contra otros buses y los 598 choques contra vehículos que invaden el carril.

Para el coronel en retiro Franklin Barreto, exjefe de la División de Investigación de Accidentes de Tránsito de la PNP, "la única forma de equilibrar esta situación es aumentar la capacitación, el control que tienen las empresas concesionarias y, por supuesto, la ATU". Pero el problema no solo se resuelve con entrenamiento, precisó. "Tendríamos que ver de qué canteras han salido estos conductores (...) Si han sido reclutados sin una capacitación permanente, con un entrenamiento corto o si luego ya no hubo capacitación. Se debería revisar todo el sistema que le da la licencia de conducir a estas personas y debería ser más estricto y riguroso", señaló. Además, cuestionó las políticas de las empresas concesionarias para contratar y capacitar a sus conductores. "Deberían tener un programa permanente de capacitación, de beneficios y de todo lo que significa satisfacción laboral que, lamentablemente, está ausente en nuestro país. Y sobre eso debería estar la ATU, que es la encargada de fiscalizar y verificar que esto se lleve de manera ordenada y que nos permita tener un tipo de servicio diferenciado a otros, porque esta cifra nos revela que estamos frente al mismo tipo de transporte que circula por las calles de Lima", añadió.

Invasión de la vía exclusiva del Metropolitano: otro factor de riesgo

Los choques entre buses son solo una parte del problema. Entre 2023 y 2026, el Metropolitano registró otros 598 choques con autos, ómnibus, camiones y motos, y 51 impactos contra la infraestructura de la vía, según el pedido de Transparencia. Las causas identificadas más frecuentes fueron la invasión del carril y la imprudencia de los conductores. En total, RPP Data contabilizó 761 siniestros viales (choques) en el Metropolitano.

La ATU señaló que los conductores que invaden la vía exclusiva del Metropolitano "de manera irresponsable" generan perturbaciones en el servicio. "Aquellos que creen que están ganando tiempo al ingresar a la vía o que hacen maniobras intempestivas deben darse cuenta que un bus del metropolitano no puede aplicar un freno en seco. Estamos hablando de 30 toneladas de peso, por eso es que van en carril exclusivo", detalló David Hernández, presidente de la ATU, a RPP. Las consecuencias de estas invasiones pueden ser fatales. En julio de 2025, la invasión de un bus de la empresa "Nueva Estrella", conocida popularmente como "El Anconero", a la vía exclusiva dejó tres personas fallecidas. Choque entre bus de la empresa A través de un comunicado, la ATU precisó que este tipo de infracciones es uno de los principales factores de riesgo. "Uno de los principales factores de riesgo identificados es la invasión indebida de la vía exclusiva del Metropolitano. A pesar de la señalización existente, algunos conductores de vehículos particulares, motocicletas e incluso peatones ingresan a espacios restringidos. Estas conductas incrementan considerablemente el riesgo de incidentes y siniestros. Las invasiones pueden generar: frenadas de emergencia, maniobras evasivas, colisiones, atropellos e interrupciones operativas", detalló la entidad. La ATU también explicó que, dentro de los más de 700 registros de choques en los buses del Metropolitano, hay diferencias entre una colisión leve y un siniestro de tránsito grave. "Una colisión leve puede ser la rotura de un espejo lateral, contacto entre buses en maniobras de aproximación, rozamiento con otro vehículo, daño menor en una puerta, contacto con elementos de señalización o pequeños daños en paraderos o infraestructura auxiliar. Este tipo de eventos suele resolverse en pocos minutos y, en muchos casos, la unidad continúa operando después de la evaluación técnica correspondiente", precisaron. En contraste, un siniestro de tránsito grave "sí genera consecuencias significativas sobre las personas, la infraestructura o la continuidad operativa del sistema. Puede implicar: heridos trasladados a clínicas u hospitales, personas heridas, intervención de la Policía Nacional del Perú, daños estructurales importantes en la unidad, inhabilitación temporal del bus, cierre parcial o total de la vía exclusiva hasta que el evento culmine. Estos casos activan protocolos especiales de atención y seguimiento".

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