La mayoría de los lunares son benignos, pero ciertos cambios en su apariencia pueden ser señales de alerta que requieren evaluación médica. La detección temprana es clave para mejorar el pronóstico del cáncer de piel, por lo que los especialistas recomiendan observar periódicamente la piel y acudir al médico ante cualquier modificación sospechosa.

“El autoexamen de la piel permite identificar cambios que muchas veces pasan desapercibidos. Ante cualquier modificación en un lunar o la aparición de nuevas lesiones, es recomendable acudir a una evaluación especializada”, explica la doctora Denisse Angélica Castro Uriol, oncóloga médica de la Clínica Stella Maris.

Los especialistas aconsejan prestar atención a cinco características clave. La primera es la asimetría: una mitad del lunar tiene una forma diferente a la otra. La segunda son los bordes irregulares, con contornos desiguales, dentados o poco definidos. La tercera, los cambios de color, cuando la lesión presenta varios tonos o modificaciones progresivas en su coloración. La cuarta es el aumento de tamaño, si el lunar crece de forma visible en un corto periodo. La quinta, la evolución: cambios recientes en la forma, color o tamaño, o la aparición de síntomas como picazón o sangrado.

Los especialistas recomiendan usar protector solar a diario, vestir sombreros y prendas que bloqueen la radiación ultravioleta, evitar la exposición prolongada al sol durante las horas de mayor intensidad y realizarse controles dermatológicos periódicos si se tienen factores de riesgo. “El cáncer de piel puede detectarse en etapas tempranas y curarse si prestamos atención a las señales de alerta. La observación periódica de la piel y la consulta oportuna siguen siendo las principales herramientas de prevención”, concluye la oncóloga. ¿Quiénes presentan mayor riesgo? Las personas con antecedentes familiares de cáncer de piel, piel clara, muchos lunares o exposición frecuente al sol. También las quemaduras solares repetidas incrementan la probabilidad de desarrollar lesiones malignas en el futuro. “Más que observar una característica aislada, es importante identificar si un lunar está cambiando, ya que suele ser uno de los principales motivos para solicitar una evaluación médica”, señala la especialista. La observación constante de la piel y la consulta temprana siguen siendo claves para la prevención.

Leer artículo completo en diariocorreo.pe →