La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) ejecutó dos operativos simultáneos de fiscalización en el Cercado de Lima, con apoyo policial, que culminaron con el envío de 27 unidades al depósito municipal. Las intervenciones, que forman parte de un plan sostenido para mejorar el transporte urbano en la región, se concentraron en puntos de alta circulación como el Centro Cívico y la plaza Dos de Mayo, donde se detectaron infracciones vinculadas a la falta de autorización y condiciones irregulares de operación.

En la intersección de las avenidas Garcilaso de la Vega y España, a la altura del Centro Cívico, 11 vehículos fueron retirados por operar como colectivo y taxi sin autorización. Allí también se identificó a conductores que no contaban con licencia de conducir vigente, lo que incrementó las faltas detectadas. Entre las principales irregularidades halladas en ambos operativos figuran choferes sin brevete, unidades sin habilitación para brindar servicio público y vehículos con largos años de antigüedad —algunos de hasta 34 años— que seguían circulando en vías de alto tránsito de Lima.

Las acciones de fiscalización se desarrollaron en el entorno del Centro Cívico y la plaza Dos de Mayo. Como resultado, las 27 unidades intervenidas fueron trasladadas al depósito municipal tras verificarse el incumplimiento de la normativa de transporte urbano. La ATU precisó que estos operativos continuarán de forma sostenida como parte de su plan para ordenar el servicio de transporte en la capital y el Callao.

En la plaza Dos de Mayo, una segunda intervención de la ATU detectó 16 vehículos adicionales —entre automóviles y combis— de los cuales solo una mínima parte contaba con autorización vigente. Incluso en esos casos, se hallaron irregularidades como licencias vencidas o categorías no correspondientes para el servicio de transporte. Durante la operación también se identificaron unidades conducidas por personas sin licencia de conducir y vehículos en condiciones inadecuadas de funcionamiento, incluida una combi de 30 años de antigüedad y con SOAT vencido. De acuerdo con el reporte, una de las unidades intervenidas en otra zona tenía 34 años de antigüedad, lo que evidenció el uso de vehículos fuera de los estándares exigidos para el transporte urbano formal. Estas acciones contaron con el apoyo de la Policía de Tránsito y se orientaron a reducir la circulación de servicios informales en zonas de alta demanda. Según la entidad, estas intervenciones forman parte de un plan sostenido de fiscalización que, a la fecha, suma cientos de operativos y miles de vehículos retirados de circulación en el Callao y Lima. lr.pe

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