El misil DART, desarrollado por el Centro de Tecnologías Innovadoras de Ucrania, fue presentado esta semana a través de medios especializados como un sistema de ataque ligero diseñado para contrarrestar la superioridad rusa en misiles y drones. La empresa ucraniana afirmó que el proyecto cuenta con socios tecnológicos para los globos desde los que se lanza el arma.

Este misil modular pesa 13 kilogramos y tiene una carga útil de hasta 10 kilos, lo que representa un avance en las capacidades defensivas de Ucrania ante la intensificación de los ataques rusos. El DART se eleva mediante globos hasta altitudes de entre 12 y 18 kilómetros. Una vez liberado, utiliza un sistema de navegación convencional durante la fase inicial del descenso. Al alcanzar los seis kilómetros, el misil desactiva por completo sus sistemas de guiado y enciende un motor de combustible sólido. A partir de ese momento, sigue una ruta fija hacia el objetivo sin recibir señales externas.

La arquitectura del arma está pensada para minimizar el impacto de las interferencias electrónicas enemigas. Esta estrategia —que consiste en volverse inmune a los bloqueos de señal y otras medidas de guerra electrónica al prescindir de guiado en la fase final— podría cambiar el campo de batalla al ampliar el arsenal de Kiev.

Desarrollado por el Centro de Tecnologías Innovadoras, el DART minimiza el impacto de interferencias electrónicas El DART mide 1,84 metros de largo y pesa 13 kilogramos, con una carga útil que varía entre 3,5 y 10 kilos según la misión. Su ojiva incorpora elementos penetrantes de grafito para aumentar el daño sobre los blancos, y los servomecanismos aseguran la estabilidad durante su liberación desde plataformas estratosféricas, un aspecto técnico complejo por las corrientes atmosféricas variables. Este desarrollo responde a la creciente presión sobre las defensas aéreas ucranianas: en las últimas semanas, Rusia intensificó sus ataques combinados con cientos de drones y decenas de misiles. Las fuerzas ucranianas contabilizaron más de 600 drones y 70 misiles lanzados en una sola oleada. La guerra electrónica se convirtió en un elemento decisivo del conflicto, y ambos bandos emplean sistemas de interferencia para neutralizar armas guiadas, lo que obliga a buscar métodos alternativos. Los desarrolladores prevén iniciar próximamente el proceso de certificación ante el Ministerio de Defensa de Ucrania, trámite que permitirá incorporar el DART al inventario de las Fuerzas Armadas. Además, la empresa planea utilizar esta tecnología para futuros misiles balísticos y sistemas tierra-aire. La aparición del DART evidencia la apuesta ucraniana por soluciones de bajo coste y alta capacidad de supervivencia. Kiev busca compensar sus limitaciones de recursos mediante la innovación tecnológica en un conflicto donde la creatividad militar se volvió tan importante como la potencia de fuego.

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