La aparición de estrías durante el embarazo es una de las mayores preocupaciones de las futuras mamás. A medida que el cuerpo se transforma para albergar al bebé, la piel se estira y pueden surgir estas marcas, sobre todo en el abdomen, los senos y las caderas. La dermatóloga Milagros Cairampoma aclara las dudas sobre cómo prevenirlas y qué mitos evitar.

Si bien esta transformación cutánea es más frecuente durante el segundo y tercer trimestre, la especialista recomienda empezar los cuidados desde el inicio de la gestación. Entre las claves destacan mantener la piel hidratada, seguir una alimentación equilibrada rica en proteínas y antioxidantes, y beber suficiente agua.

“Las mamitas deben masajearse suavemente al momento de aplicarse los productos, así se toman un momento de conexión con su piel y su bebé”, sostiene Cairampoma. Además, advierte que las cremas ‘milagrosas’ o lociones caseras que prometen borrar las estrías no cuentan con suficiente evidencia sobre su efectividad. También desmiente que rascarse provoque la aparición de más marcas.

La especialista explica que el color de las estrías es clave para el tratamiento: “Si las líneas son rojizas significa que son recientes y tienen mayores probabilidades de mejorar con tratamiento, pero cuando ya son blancas resultan más difíciles de eliminar”.

Hidratación, alimentación y constancia son claves para reducir el riesgo de estrías en esta etapa. Foto: Istock.

Un factor que no se puede controlar es la genética. Si la madre o las hermanas de la gestante desarrollaron estrías durante el embarazo, es posible que ella tenga una mayor predisposición a presentarlas.

Leer artículo completo en trome.com →