Un naufragio descubierto hace tres décadas frente a la costa sur de Inglaterra finalmente tiene nombre. Investigadores identificaron el pecio como el Dom van Keulen, un barco mercante neerlandés que desapareció en 1633 mientras transportaba un valioso cargamento procedente de Marruecos, entre el que figuraban miles de monedas de oro.

La identificación pone fin a una incógnita que permaneció abierta desde 1995, año en que buzos localizaron el sitio y recuperaron más de 400 monedas de oro del fondo marino. Las fuentes históricas señalan que cerca de 9.000 monedas formaban parte del cargamento, de las cuales solo se recuperaron 400; el resto aún permanece bajo el mar.

Más monedas de oro y joyas recuperadas del yacimiento submarino. Foto: Museo Británico

Los resultados de la investigación quedaron recogidos en un libro que reconstruye la última travesía de la embarcación y el momento histórico de su carga. El historiador Ian Friel analizó documentos conservados en los Archivos Nacionales del Reino Unido y encontró referencias a un barco llamado Dom van Keulen, que navegaba desde Marruecos hacia los Países Bajos durante el otoño de 1633.

Los registros describen que la nave sufrió fuertes tormentas, presentó una vía de agua y terminó hundiéndose cerca de la costa inglesa. El pecio, que yace en el lecho marino junto a cañones, ha sido objeto de estudio durante años hasta lograr su identificación definitiva.

Un buzo sobre el lugar del naufragio, con cañones en el lecho marino. Foto: Fideicomiso del Mar de Arqueología Marítima

Un buzo sobre el lugar del naufragio, con cañones en el lecho marino. Foto: Fideicomiso del Mar de Arqueología Marítima

Ejemplos de las monedas de oro recuperadas del naufragio. Foto: Museo Británico

Ejemplos de las monedas de oro recuperadas del naufragio. Foto: Museo Británico

El pecio localizado en Devon coincide con las evidencias históricas del naufragio ocurrido en 1633. A unos 18 metros de profundidad, el sitio arqueológico se extiende por unos 30 metros del lecho marino, donde aún descansan anclas, cañones y parte de la carga original. Los documentos también registran que toda la tripulación logró sobrevivir al accidente.

Según las fuentes históricas, el barco transportaba aproximadamente 9.000 monedas de oro llamadas ducados de Berbería, acuñadas en Marruecos. A bordo también iban 150 sacos de goma arábiga, 64 sacos de salitre y 320 pieles de cabra, productos muy demandados en Europa durante el siglo XVII. Los especialistas creen que gran parte de la mercancía se recuperó poco después del hundimiento, pero cientos de monedas permanecieron sumergidas por más de tres siglos. Muchas de las piezas rescatadas hoy forman parte de las colecciones del Museo Británico, junto con joyas, cerámicas, utensilios de peltre y otros objetos vinculados al comercio marítimo de la época.

Leer artículo completo en larepublica.pe →