Bosnia-Herzegovina, que disputa su segundo Mundial de fútbol (el primero fue en 2014), es uno de los países más bellos, únicos y complejos de los Balcanes. Surgió como uno de los seis estados de los Balcanes occidentales tras la desintegración de la República Federativa Socialista de Yugoslavia (RFSY) en 1991/1992.

Su estructura política actual fue establecida tras la Guerra de Bosnia mediante los Acuerdos de Dayton en 1995, con el objetivo de lograr la paz y equilibrar el poder entre los principales grupos étnicos del país. Está formado por dos entidades —la Federación de Bosnia-Herzegovina y la República de Srpska— y el Distrito de Brcko, que se rige por su propio gobierno local. Todos ellos están bajo un gobierno federal y una presidencia rotatoria. En el territorio conviven tres etnias principales: la bosníaca (musulmana), la croata y la serbia.

Bandera de Bosnia. Foto: Istock.

De forma aproximadamente triangular, Bosnia-Herzegovina limita al norte, oeste y suroeste con Croacia, al este con Serbia y al sureste con Montenegro. Además, tiene una pequeña salida al mar Adriático de unos 20 kilómetros de longitud a través de la ciudad costera de Neum.

Su capital es Sarajevo, conocida como la ‘Jerusalén de Europa’ por su rica mezcla cultural. Combina la herencia de los imperios otomano y austrohúngaro, mientras sus calles aún conservan cicatrices de su historia reciente.

Cataratas de Kravica. Foto: Istock.

Con aproximadamente 3.1 millones de habitantes, Bosnia-Herzegovina tiene como moneda oficial el marco convertible (KM o BAM). Son tres los idiomas reconocidos: bosnio, serbio y croata. El nombre del país proviene del río Bosna, mientras que Herzegovina deriva de la palabra alemana herzog (duque), en referencia al título que ostentó el noble Stjepan Vukčić Kosača en el siglo XV; desde entonces la zona se conoce históricamente como ‘la tierra del duque’.

Alpes Dináricos. Foto: Istock.

DATITO

La mención escrita más antigua del territorio fue registrada por el emperador bizantino Constantino VII en el siglo X. Bosnia-Herzegovina es un país montañoso: los Alpes Dináricos se extienden a lo largo de su frontera occidental. Allí, formadas por el río Trebižat, se encuentran las cataratas de Kravica, una de las mayores de la región.

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