Un informe técnico de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Ica determinó que las obras de extracción de piedra realizadas en el sector 1 del Sitio Arqueológico Paredones de Nasca habrían generado una afectación al entorno patrimonial protegido, pese a que los trabajos se ejecutaron bajo un Estado de Emergencia. El complejo, ubicado entre los distritos de Nasca y Vista Alegre, en la margen izquierda del río Tierras Blancas, es un importante centro administrativo incaico que alberga estructuras ceremoniales y administrativas construidas alrededor de una gran plaza trapezoidal, además de recintos de sillería imperial cusqueña y otras edificaciones de alto valor histórico y cultural.

La evaluación técnica señala que el área intervenida se localiza en el lado central del sitio arqueológico, dentro de la zona nuclear y del área de reserva arqueológica de las Líneas y Geoglifos de Nasca. De acuerdo con la línea de tiempo obtenida mediante imágenes satelitales de Google Earth, hasta noviembre de 2023 no se observaban alteraciones en la zona. Sin embargo, tras una denuncia formulada el 3 de abril de 2025, se registraron excavaciones con maquinaria pesada en el área central del sitio. Los peritos concluyen que estas intervenciones se habrían ejecutado entre el 3 y el 7 de abril de 2025.

Durante una inspección realizada el 24 de marzo de 2026 se detectó una alteración en el talud del cerro producto de excavaciones y movimiento de rocas efectuadas sobre un área triangular irregular de aproximadamente 100 metros de base por 150 metros de largo. Posteriormente, el 29 de abril de 2026, especialistas realizaron una nueva inspección con apoyo de fotografías aéreas obtenidas mediante drones. Como resultado se determinó que la remoción de tierra y material de cantera habría afectado cerca de 4,896 metros cuadrados, generando un impacto visual y contextual en el entorno paisajístico inmediato del monumento arqueológico.

El informe del Ministerio de Cultura señala a la Municipalidad Provincial de Nasca como presunto infractor. Aunque la comuna contaba con autorización de la entidad cultural para ejecutar acciones de emergencia, no habría cumplido con todas las recomendaciones establecidas durante los trabajos. La evaluación concluye que las actividades realizadas impactaron indirectamente el patrimonio arqueológico protegido. Josué Carlos Gonzales Solórzano, director de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Ica, indicó que las intervenciones generaron una alteración visual y cromática en el talud afectado, y que la Municipalidad habría vulnerado las directrices emitidas por el Ministerio de Cultura. El documento sostiene que los daños ocurrieron antes de la formalización del rediseño de la poligonal del área protegida, aprobado mediante la Resolución Viceministerial N.° 000128-2025-VMPCIC/MC. Por ello, los resultados fueron remitidos al Ministerio Público para que se adopten las acciones correspondientes dentro de la investigación en curso.

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