Rafael López-Aliaga, excandidato presidencial, envió un documento notarial al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) comunicando su “desistimiento irrevocable” a ser proclamado como senador. Pese a ello, el JNE ya proclamó los resultados oficiales para la elección del próximo Congreso bicameral e incluyó a López-Aliaga como senador electo por distrito electoral único nacional.

Desde Renovación Popular (RP) ratificaron a Correo que el líder “celeste” no jurará como integrante de la Cámara Alta, y que quien debería reemplazarlo en su escaño es el exministro fujimorista Absalón Vásquez, quien obtuvo 79 mil votos el pasado 7 de junio. Sin embargo, la viabilidad de este reemplazo genera dudas.

El abogado José Villalobos sostuvo que la figura de “desistir” no está establecida en la legislación peruana, lo que genera vacíos legales. “Es algo distinto a la renuncia, que solo aplica a alguien que está en el ejercicio del cargo y, en este caso, todavía él (López-Aliaga) no ha asumido el cargo para el que ha sido elegido”, explicó.

Villalobos precisó que el artículo 13 del Reglamento del Congreso fija condiciones previas a la juramentación. “Como requisito para asumir el cargo de senador o diputado, hay dos situaciones. Primero, llenar las declaraciones juradas y los formularios que el Congreso le va a otorgar y, segundo, jurar al cargo”, manifestó. Agregó que al no hacerlo, “queda habilitado el JNE para llamar al siguiente de su lista”.

El especialista identificó un precedente en el caso de la exregidora Fabiola Morales. “En 2015 ella no quiso asumir el cargo, le dijo a la municipalidad que ya no iba a asumir, la municipalidad le comunicó al jurado y este llamó al siguiente”, recordó. En ese entonces, Gustavo Orbegoso asumió el cargo ante Luis Castañeda. “Son casos similares porque el regidor, como el senador, es un cargo de elección popular”, concluyó.

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