Actores, cineastas, teatros y centros culturales exigen la derogatoria de la ley que crea el colegio profesional. El sector considera que es "un golpe más contra los derechos culturales".

Impulsada por la bancada de Perú Libre, la creación de este colegio parece invitar a la profesionalización de los artistas; sin embargo, no convocó a la comunidad artística y, al no ser debatida por sus integrantes, dejaría fuera a la mayoría con formación autodidacta o que, simplemente, cursó estudios, pero no obtuvo el grado de bachiller ni la licenciatura. Por ello, con un afiche que cuestiona quién decide quién es artista, actores, actrices, dramaturgos y cineastas han compartido en sus redes sociales el pedido de derogatoria de la Ley N.° 32645.

Los escenarios vuelven a protestar por lo que consideran que es "un golpe más contra los derechos culturales". Tras la segunda vuelta presidencial, el Congreso de la República se despide al votar leyes polémicas, entre ellas, una que evita que policías y militares sean procesados por la justicia y otra que crea el Colegio Profesional de Artistas del Perú.

Archivo. El bloque de artistas marchó contra el gobierno de Jerí. En contra de la llamada 'ley Tudela'. Imagen de archivo de 2024.

En contra de la llamada 'ley Tudela'. Imagen de archivo de 2024.

“No se consultó a la comunidad artística, a colectivos ni a saberes ancestrales. Excluye a la mayoría de artistas al exigir solo títulos universitarios. Atenta contra la libertad de creación al pretender ‘ordenar’ y ‘supervisar’ el arte. El arte peruano es libre, diverso y se construye también desde la calle, los talleres y las comunidades. Evitemos que la creación de este colegio sea utilizada como una herramienta de discriminación y censura contra los artistas”, señalaron en un pronunciamiento que también exige una mesa de diálogo. “Para una ley de fomento y derechos laborales, no de control. ¡El arte no se colegia, se crea!”, se lee en publicaciones de actrices como Mónica Sánchez y de espacios de formación como Diez Talentos de Bruno Odar.

La iniciativa, impulsada por el actual Congreso, no contó con la participación del sector cultural, según denunció días antes de la segunda vuelta presidencial la asociación Inter Artis, que protege derechos intelectuales de artistas audiovisuales. La ley fue aprobada por la Comisión de Educación, Juventud y Deporte, no por la Comisión de Cultura que preside Susel Paredes, quien calificó el proyecto como “excluyente”.

El impacto del Colegio de Artistas trasciende lo artístico. Entre sus disposiciones, impide que personas inhabilitadas para la función pública asuman cargos en colegios profesionales. “Se abre una puerta peligrosa que facilita el bloqueo de la participación de opositores políticos en funciones similares, usando una medida excluyente, centralista y contraria a la diversidad cultural”, sostiene el colectivo En Defensa del Cine Peruano.

La directora Rossana Díaz Costa advirtió en un informe que “se están yendo y están aprobando todo entre gallos y medianoche porque estamos distraídos con los debates y con la segunda vuelta”. Los cineastas que protestaron por la llamada ley anticine señalaron que este tipo de ‘iniciativas’ dejaban la puerta abierta a la censura. Un sector de la comunidad artística cree que podría tratarse de una represalia por haber sido ‘incómodos’ para los gobiernos de turno. Los artistas escénicos ya habían realizado un plantón en el Congreso para defender su derecho al cobro de las regalías. El grupo de Artistas contra la dictadura califica la norma como antidemocrática y contraria a la libertad de expresión. Al cierre de esta edición, centros culturales y teatros de Lima emitieron pronunciamientos exigiendo la derogatoria de la ley.

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