Con más de dos mil años de historia, el ceviche es el plato más representativo de la gastronomía peruana y refleja la riqueza cultural que ha marcado la identidad del país. Su preparación ha evolucionado a lo largo de los siglos gracias al aporte de distintas civilizaciones, ingredientes regionales y técnicas culinarias que hoy lo han convertido en uno de los mayores embajadores del Perú en el mundo.

Cada 28 de junio se celebra el Día Nacional del Ceviche, una fecha instaurada para reconocer la importancia de este plato, que no solo destaca por su sabor y valor nutricional, sino también por su profundo arraigo cultural. Actualmente, el ceviche es reconocido como Patrimonio Cultural de la Nación y Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, lo que consolida su relevancia dentro y fuera del territorio peruano.

El ceviche, plato emblemático de la gastronomía peruana, tiene más de dos mil años de historia y refleja la rica cultura que define la identidad del país. Cada 28 de junio se celebra el Día Nacional del Ceviche.

Diversas investigaciones señalan que los orígenes del ceviche estarían vinculados a la cultura Tallán, desarrollada en la actual región Piura. Posteriormente, otras civilizaciones como la Mochica también preparaban versiones de este plato con pescado fresco y jugos obtenidos de frutos locales, mucho antes de la llegada de los europeos al continente.

El ceviche se ha consolidado como una expresión gastronómica que integra costa, sierra y selva, representando la diversidad cultural y culinaria del Perú ante el mundo. Aunque suele asociarse principalmente con la costa peruana, ha encontrado expresiones propias en todas las regiones del país. En Piura destaca el tradicional chinguirito, elaborado con guitarra seca; en Tumbes sobresale el ceviche de conchas negras; mientras que en Lambayeque es popular la versión preparada con tollo. La diversidad también se extiende a la sierra y la Amazonía: en Junín y otras regiones andinas, la trucha reemplaza al pescado marino, mientras que en la selva se utilizan especies amazónicas como el paiche o la doncella, acompañadas de ingredientes característicos como el ají charapita y el camu camu.

Durante el periodo incaico, la preparación incorporó nuevos métodos de conservación y maceración mediante el uso de chicha de jora. Con la llegada de los españoles se sumaron ingredientes como la cebolla y los cítricos traídos desde Europa, lo que transformó progresivamente la receta. Décadas después, el limón peruano, especialmente el cultivado en el norte del país, terminó convirtiéndose en uno de los componentes esenciales del ceviche moderno. Esta evolución, sumada a la variedad de insumos regionales, ha hecho del ceviche un símbolo que representa la riqueza cultural y culinaria del Perú en el mundo.

lr.pe

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