La primera ola de calor del verano 2026 ya golpea a Europa con temperaturas que en capitales como Madrid y París rozarán los 40 °C, mientras que Berlín, Roma, Lisboa y Londres se acercarán a los 35 °C. El fenómeno, que llega acompañado de un anticiclón estacionado en el centro del continente, ha encendido las alarmas en varios gobiernos. Se prevé que los termómetros alcancen su punto máximo el lunes, pudiendo igualar máximos históricos.
En Suiza, la localidad de Schaffhausen, al norte del país, registró el viernes su temperatura más alta jamás computada en un mes de junio: 35,7 °C. Unas 200.000 personas han muerto en Europa por causas relacionadas con las olas de calor en los últimos cuatro años, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
El Gobierno francés, encabezado por el primer ministro Sébastien Lecornu, convocó a una reunión de emergencia este sábado 20 de junio ante el pronóstico de temperaturas extremas que se agravarán a inicios de la próxima semana a escala continental. La agencia meteorológica nacional, Météo France, advirtió que este episodio es comparable con el de 2003, cuando se reportaron 14.800 muertes asociadas al calor, según cifras oficiales. Francia acaba de experimentar la primavera más calurosa desde que se tienen registros, en 1900.
Météo France activó la alerta naranja en 60 departamentos del país para el sábado y adelantó la posibilidad de que se declare la alerta roja en algunos de ellos el domingo. Además, diez departamentos del norte están en alerta por tormentas eléctricas. El domingo, las temperaturas oscilarán entre 39 °C y 40 °C desde el suroeste, pasando por la región de París, hasta Borgoña, y algunas zonas podrían alcanzar los 41 °C, según los pronósticos meteorológicos. Un día más tarde, se estima que se superarán los 40 °C en varias grandes ciudades como Burdeos (43 °C), Limoges (41 °C) o Rennes (41 °C), y que se queden en torno a ese umbral en otras como Toulouse (40 °C), Lyon (40 °C) o París (39 °C).
Los gobiernos de Alemania, Reino Unido, España e Italia también han emitido alertas para combatir el calor, mientras que algunos eventos deportivos y de ocio han sufrido restricciones o cancelaciones. Los servicios meteorológicos de diversos países europeos advierten de este episodio, que llega acompañado de un anticiclón ubicado en el centro del continente.
Las olas de calor, cada vez más frecuentes e intensas en toda Europa debido al cambio climático, están generando emergencias sanitarias y perturbaciones económicas durante el verano. En Francia, el alcalde de París, Emmanuel Grégoire, ha ordenado mantener los parques abiertos las 24 horas durante la ola de calor, ampliar el horario de las piscinas hasta las 20:00 y extender los baños en el canal de Saint-Martin. Además, el Ayuntamiento ha encargado 1.200 aparatos de climatización para las escuelas de la ciudad, que se distribuirán a partir del lunes, priorizando 150 escuelas de preescolar especialmente vulnerables.
Mientras tanto, la policía parisina ha solicitado a los organizadores de eventos deportivos públicos al aire libre en la capital y sus alrededores que los "aplacen o cancelen". Esto ocurre en medio de dudas sobre la viabilidad de la popular Fiesta de la Música, programada para el domingo. El ministro del Interior, Laurent Nuñez, pidió extremar la vigilancia para ese evento, aunque descartó, por ahora, una anulación generalizada, pese a que algunas ciudades ya han tomado esa medida.
El Ministerio de Salud francés emitió un comunicado recordando las medidas de prevención ante las altas temperaturas: cerrar las persianas y ventanas durante el día, consumir comidas frescas y equilibradas en cantidades suficientes, evitar el alcohol, mantenerse en un lugar fresco, beber agua o mojarse el cuerpo.
En el plano económico, el gobernador del Banco de Francia, Emmanuel Moulin, señaló que los efectos a corto plazo sobre el crecimiento eran "algo ambiguos", mencionando tanto la reducción de la productividad como el aumento del consumo de energía. No obstante, advirtió que a mediano plazo las olas de calor socavan la actividad económica.
Noches tórridas en la península ibérica
En España, una docena de comunidades autónomas se encuentra desde el jueves en alerta por altas temperaturas, y se espera que los termómetros suban aún más a partir del sábado, alcanzando hasta los 40 ºC en algunos puntos. El calor no dará tregua durante la noche: se pronostican noches tropicales (con mínimas no inferiores a 20 ºC) e incluso tórridas (no inferiores a 25 ºC) en zonas del centro, sur, valle del Ebro, Baleares y el litoral mediterráneo. La Agencia Estatal de Meteorología española (AEMET) advirtió el sábado de un "nivel de peligro importante en las horas centrales del día, especialmente en actividades al aire libre y para personas vulnerables".
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) indicó que las temperaturas comenzarán a descender a partir del jueves 25 "en buena parte del territorio, pero permanecerán muy altas en el Cantábrico, este peninsular y Baleares". Mientras tanto, en Portugal, el Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera prevé que los termómetros se acerquen a los 40 ºC en algunas regiones, con Lisboa rondando los 35 ºC el próximo martes. Este calor extremo incrementa el riesgo de incendios en ambos países ibéricos. De hecho, Portugal sufrió en agosto de 2025 el mayor incendio forestal de su historia, que arrasó más de 64.000 hectáreas de bosque en el centro del país. A nivel europeo, según un informe del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS), este tipo de conflagraciones quemaron más de un millón de hectáreas de la Unión Europea en 2025, casi la mitad de ellas en la península ibérica. En Reino Unido, la oficina meteorológica Met Office emitió una alerta naranja ante la ola de calor prevista para inicios de la próxima semana, con temperaturas que podrían alcanzar los 34 °C. El subdirector de predicción meteorológica, Greg Wolverson, precisó que algunas regiones inglesas "ya cumplirán con los criterios" de ola de calor este mismo fin de semana, con temperaturas que rondarán los 30 °C. La entidad señaló que existe un 40 % de posibilidades de que en los próximos días se supere el máximo histórico de temperatura registrado en el mes de junio, actualmente situado en 35,6 °C, una cifra alcanzada en 1957 y 1976. Un episodio de calor previo, en mayo, ya batió el récord de temperatura para ese mes al arrojar registros de hasta 35,1 °C en los jardines botánicos de Kew, al oeste de Londres. Durante esa subida de las temperaturas, unas 15 personas murieron, muchas de ellas menores, por incidentes relacionados con el agua y el shock térmico.
En contraste, la oficina meteorológica de la República de Irlanda, Met Éireann, prevé temperaturas suaves, con máximas de 20 ºC y lluvias, por lo que el calor no llegará a ese país.
Cuesta encontrar algún país europeo que no se haya declarado en alerta por el aumento de las temperaturas a las puertas del verano. De Hungría a Eslovaquia, pasando por Austria, los termómetros son vigilados con atención por las autoridades. En Suiza, donde podrían alcanzar los 37 ºC en los próximos días, los alumnos de 4 y 5 años quedarán exentos de asistir a la escuela lunes y martes en Ginebra.
Alemania se enfrentó este sábado a alertas por calor en casi todo su territorio, con temperaturas que rondaron los 38 °C. El servicio meteorológico DWD advirtió que la combinación de calor y humedad podría desencadenar fuertes tormentas eléctricas. Mientras tanto, en Italia, los turistas que hacían fila en el Coliseo romano vivieron su jornada como una prueba de resistencia: algunos buscaban alivio en los espacios subterráneos más frescos, bajo las ruinas semiocultas del Templo de Claudio. Por su parte, Grecia afrontará máximas de hasta 35 ºC que, sumadas a un aumento en la intensidad del viento, encienden las alarmas en las autoridades por el riesgo de incendios forestales, según el Observatorio Nacional de Atenas.
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