Las excavaciones en la explanada de la catedral de Notre Dame, en París, impulsadas tras el incendio de 2019, han revelado un conjunto de hallazgos que amplían el conocimiento sobre la historia urbana de la capital francesa. Los trabajos alcanzaron unos cuatro metros de profundidad y confirmaron la presencia de distintas etapas históricas en el subsuelo parisino.

Entre los objetos recuperados destaca una moneda del siglo IV con la imagen del emperador Constantino, que aporta evidencia directa de la circulación económica en la antigua Lutecia. A este elemento se suman fragmentos de cerámica medieval con marcas aún sin descifrar y restos de estructuras vinculadas a la vida cotidiana de la antigua ciudad. Además, se hallaron restos de silos de grano datados entre los siglos VI y X, que reflejan sistemas de conservación agrícola en plena Edad Media.

La catedral de Notre Dame es uno de los monumentos religioso más populares. Foto: Pexels

El conjunto de piezas halladas —que incluye la rara moneda romana— confirma que bajo la catedral se superponen capas de ocupación que van desde la época galorromana hasta la Edad Media. Los arqueólogos continúan analizando las marcas misteriosas de la cerámica medieval, cuyo significado aún no ha sido descifrado.

Entre los hallazgos se encuentran fragmentos de cerámica medieval con inscripciones. Foto: AP/Nicolas Garriga

Entre los hallazgos se encuentran fragmentos de cerámica medieval con inscripciones. Foto: AP/Nicolas Garriga

Uno de los aspectos más enigmáticos del hallazgo son fragmentos de cerámica medieval con marcas rojizas en su interior, cuyo significado aún no tiene una interpretación clara. La arqueóloga Valentine Breloux, citada por AP, señaló que es 'raro encontrar cerámicas completas', lo que realza el valor de estos restos pese a su fragmentación. El análisis preliminar sugiere usos domésticos y posibles funciones simbólicas, pero el origen de los pigmentos sigue sin explicación. Los especialistas continúan estudiando estos patrones, que podrían revelar prácticas culturales o técnicas de fabricación desconocidas en la región parisina medieval.

También apareció un umbral de época romana reutilizado como pavimento, colocado en posición invertida tras ser extraído de una estructura mayor. Según los investigadores, esta reutilización evidencia transformaciones constantes del espacio urbano. La arqueóloga Lucie Altenburg, vinculada al equipo de París, calificó la intervención como una oportunidad 'poco común' para revisar el pasado de la ciudad desde sus niveles más antiguos.

Los arqueólogos encontraron una moneda romana de 1.700 años de antigüedad.

Los arqueólogos encontraron una moneda romana de 1.700 años de antigüedad. Foto: AP/Nicolas Garriga

El área de excavación también reveló una antigua letrina utilizada como vertedero, donde aparecieron jarras completas, vasos, platos rotos y restos óseos de animales. Este depósito de residuos ofrece una visión directa de la vida cotidiana en la ciudad medieval, donde los espacios sanitarios cumplían funciones múltiples. A estos hallazgos se suman otros elementos, como cerámicas intactas y utensilios domésticos, que amplían el registro arqueológico. Los medios franceses calificaron el trabajo como la "excavación del siglo" que también sacó a la luz objetos incluyendo jarras y tazas enteras. Foto: AP/Nicolas Garriga. La estudiante de arqueología Yasmine Benali señaló a AP que el sitio permite observar cómo 'las capas muestran una París romana, medieval y quizá anterior'. La turista Emily Carter describió la excavación como un proceso que 'devuelve vida a Notre Dame'.

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