El gobernador regional de Lambayeque, Jorge Luis Pérez, advirtió que el crédito suplementario aprobado por el Ejecutivo no asegura la continuidad de las obras de prevención consideradas estratégicas para la región, ante una posible intensificación del Fenómeno El Niño de fuerte intensidad. En entrevista con La República, la autoridad regional señaló que el financiamiento asignado mediante recursos ordinarios sería insuficiente para culminar proyectos vinculados a infraestructura hidráulica, drenaje pluvial y servicios básicos.

“Según hemos podido indagar, el financiamiento en recursos ordinarios está por debajo del 10% del total del crédito suplementario. Eso no asegura la continuidad de las obras ni el cierre de brechas en infraestructura de prevención”, sostuvo Pérez. La advertencia se produce en un contexto en el que obras de defensa ribereña y drenaje permanecen paralizadas, lo que incrementaría el riesgo de inundaciones ante un eventual Fenómeno El Niño.

El gobernador indicó que varias intervenciones ejecutadas por la Autoridad Nacional de Infraestructura (ANIN) presentan avances físicos importantes, aunque actualmente enfrentarían dificultades por falta de financiamiento. Según explicó, existen proyectos con contratos ya firmados y niveles de ejecución de entre 20% y 30% que podrían quedar paralizados si no se garantiza presupuesto adicional en los próximos meses.

“Hay obras con contratos firmados y avances importantes, pero sin recursos para continuar. Eso no solo paraliza la obra, sino que genera arbitrajes y termina encareciendo el costo para el Estado”, afirmó Pérez. La región Lambayeque, en el norte del país, enfrenta una alta exposición a lluvias intensas, desbordes de ríos y activación de quebradas, lo que hace crítica la culminación de estas obras de prevención.

En el norte del país, regiones como Lambayeque enfrentan una alta exposición a lluvias intensas, desbordes de ríos y activación de quebradas. El gobernador de Lambayeque advirtió que la paralización de las defensas ribereñas en los ríos Olmos, Motupe, La Leche, Chancay y Ozaña, así como el drenaje pluvial de Chiclayo y el centro de salud de Reque, incrementaría la vulnerabilidad de zonas urbanas y agrícolas ante lluvias intensas asociadas a un eventual Niño fuerte. “Sin presupuesto, estas obras quedan expuestas y con mayor riesgo de no ser culminadas a tiempo”, indicó. Explicó que la confluencia de los ríos Motupe y La Leche podría generar caudales superiores a los niveles habituales durante eventos extremos, lo que aumentaría el riesgo de desbordes e inundaciones si las defensas no se terminan antes de la temporada de lluvias. El gobernador estimó que la brecha de financiamiento para culminar proyectos de reconstrucción y prevención superaría los S/3.000 millones a nivel nacional. Recordó que el Niño Costero de 2017 ocasionó pérdidas superiores a los S/20.000 millones en infraestructura, agricultura y servicios públicos, principalmente en regiones del norte del país. “Si no se asegura la continuidad presupuestal, el riesgo no solo es técnico, sino también económico y social, porque se exponen ciudades, cultivos e infraestructura crítica”, advirtió.

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