Con la censura de José Jerí como presidente del Congreso y, por ende, como jefe de Estado, Perú se prepara para recibir a su octavo mandatario en los últimos diez años. La votación del pleno del Parlamento ya se concretó y mañana, 18 de febrero, se elegiría a quien lo reemplace. Jerí deja el cargo con un 37% de aprobación, una caída significativa si se compara con el 58% que registró en noviembre de 2025, cuando inició su gestión, según Datum Internacional. Su salida fue impulsada, entre otros motivos, por cuestionamientos a reuniones extraoficiales que sostuvo con empresarios chinos que mantienen contratos con el Estado.
Ante este nuevo escenario político, los gremios empresariales ya han comenzado a fijar posición. Jorge Zapata, presidente de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep), señaló a Gestión que, si bien la economía peruana crece, ese crecimiento responde a la estabilidad macroeconómica, los términos de intercambio y las expectativas favorables del contexto internacional. Sin embargo, advirtió que la incertidumbre política —no solo por la reciente salida de Jerí, sino por las crisis acumuladas— impide que el producto bruto interno (PBI) despegue. “Si nosotros tuviéramos un sistema político más estable, estaríamos creciendo al 6% - 7% sin ningún problema”, afirmó.
Zapata consideró perjudicial hablar de “cuerdas separadas” entre la política y la economía en el Perú. “Necesitamos una reforma profunda. Nuestro sistema partidario, político y electoral ya tocó fondo. Entramos al octavo presidente en 10 años. Ahora vamos a una elección con más de 30 partidos”, apuntó.
Agroexportadores piden se mantengan líneas base
Por su parte, Gabriel Amaro, presidente de la Asociación de Gremios Productores Agrarios del Perú (AGAP), consideró que la inestabilidad política sigue perjudicando la credibilidad de las misiones al extranjero para “vender” al país.
“A pesar de ello, seguimos creciendo y el privado invierte. Imaginemos cómo sería el país si hubiese estabilidad política (…) Lo que ha sucedido es pésimo para mostrarnos al mundo”, lamentó Amaro, en línea con lo dicho por Confiep. Para mitigar el impacto de la crisis, el dirigente espera que el nuevo presidente mantenga las líneas base que favorecerían a su sector, como los reglamentos complementarios de la nueva Ley Agraria y continuar con las negociaciones activas de Tratados de Libre Comercio y la apertura de mercados con el Servicio Nacional de Sanidad Agraria del Perú (Senasa).
Buscar la continuidad para reducir el ruido
El presidente de la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), Felipe James Callao, consideró que esta nueva remoción del presidente afecta, sin duda, al desarrollo de la economía. “Hay muchos proyectos de inversión sobre los que se están por tomar decisiones y avanzar, todo eso se podría frenar. Cuando entra un nuevo ministro, se adecua al cargo y nombra a su equipo para trabajar. Todo ello demora unos tres a cuatro meses. Ya para ese momento, este Gobierno se acabó”, indicó a Gestión. El efecto más tangible, explicó, es que se abre la ventana para que se paralicen proyectos de inversión a la espera de lo que suceda con el Poder Ejecutivo.
Frente a ello, el pedido puntual del gremio es que se pueda asegurar la continuidad de algunos ministros en sectores claves. “Para evitar que inestabilidad y, precisamente, se mantengan las gestiones [en la economía] que se están haciendo, se tendría que apostar por la continuidad de los principales puestos técnicos de algunos ministerios, como el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), Ministerio de la Producción (Produce) y Cancillería”, sostuvo. “Es importante porque quedan dos meses para las elecciones y cinco meses para que se cambie de Gobierno. Por lo menos, eso aseguraría continuidad”, complementó.
Aunque esta estrategia podría mitigar el golpe de un nuevo presidente en casi una década, James indicó que resulta inevitable que, desde el exterior, nos miren “con sospecha” por estos inusuales cambios al más alto nivel gubernamental.
Para Jaime Dupuy, director ejecutivo de ComexPerú, lo que se espera tras la remoción de Jerí es que la persona finalmente elegida como presidente del Congreso —y, en consecuencia, presidente de la República— “tenga claro cuál es su rol en este poco tiempo y garantice, de la forma más tranquila posible, la realización de las elecciones”. Dupuy advirtió que, pese a la volatilidad política, el sector empresarial no puede detenerse, por lo que el pedido de ComexPerú es que se transmita un mensaje de tranquilidad al sector privado en general. “Creemos que es importante dar algún tipo de estabilidad a las cosas que se han ido avanzando, tenemos actualmente ministros y ministras técnicas que están haciendo un buen trabajo, como el Mincetur, el MEF, Producción y Cancillería. Si es que llegamos a un punto en donde vamos a empezar a cambiar otra vez al Gabinete, con los cambios que eso a su vez genera en viceministros y directores, la situación va a estar paralizada hasta las elecciones”, sostuvo. Hasta las 6 de la tarde de hoy, 17 de febrero, se presentaron cuatro listas para escoger al nuevo presidente del Congreso y, como resultado, al presidente del país. Estas listas las encabeza María del Carmen Alva (Acción Popular), Héctor Acuña (Honor y Democracia), José María Balcázar (Perú Libre) y Edgar Reymundo Mercado (Junto por el Perú - Voces del Pueblo - Bloque Magisterial). “Si revisas la información de los países de Latinoamérica, esto solo se da en Perú. Ya nos miran desde afuera hasta con sospecha cuando quieren invertir. A pesar de nuestros grandes números macroeconómicos, que la economía se mantiene estable, que hemos crecido más que otros países, toda esta situación crea inestabilidad. ¿Quién tomará las decisiones en el país ahora? ¿Con quién hablarán los interesados en invertir?”, planteó. “La persona que entre tiene la prerrogativa de hacer los cambios que consideren necesarios, y eso no lo vamos a negar, pero creemos que en la medida de lo posible debiera darle continuidad o ratificar aquellos ministerios que operan de una manera técnica”, insistió Dupuy. A su juicio, aunque hay una volatilidad política, el sector empresarial no puede detenerse, por lo que el pedido de ComexPerú es que también se transmita un mensaje de tranquilidad al sector empresarial en general.
La Asociación de Exportadores (Adex) también salió al frente: “Nuestra principal expectativa es que se preserve la estabilidad institucional y se garantice la continuidad de las políticas públicas que promueven la inversión, la competitividad y el crecimiento sostenido del país”. En concreto, el Perú necesita predictibilidad, dijo César Tello, presidente del gremio exportador. “Los sectores productivos requieren reglas claras, diálogo permanente y una agenda orientada a fortalecer el empleo formal, las exportaciones y la confianza empresarial. Es fundamental que se atienda con mayor eficacia el problema de la inseguridad ciudadana, que hoy afecta directamente a empresas, trabajadores y cadenas logísticas. Reducir este flagelo es clave para sostener el crecimiento y proteger la actividad económica”, comentó a este diario.
En el escenario actual, Adex confía en que la persona que asuma la responsabilidad lo haga con visión técnica, vocación de diálogo y compromiso con la institucionalidad democrática. El país atraviesa un momento en el que se requiere liderazgo sereno y capacidad de construir consensos, destacó Tello. En la misma línea que otros gremios, para Adex, la continuidad es el único camino: “Consideramos importante procurar la continuidad de algunos ministros y equipos técnicos para no perder el ritmo de trabajo ni afectar los avances logrados”, finalizó Tello.
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