El Banco Central de Reserva (BCRP) sorprendió al mejorar su proyección de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) para 2026, elevándola de 3,2% a 3,4%, a pesar de incorporar en su análisis un escenario de fenómeno El Niño Costero fuerte que afectaría al país hasta el verano de 2027. La revisión al alza, contenida en su Reporte de Inflación de junio, contradice los pronósticos previos y se sustenta en que la demanda privada mantendrá el dinamismo económico, compensando en parte el impacto climático sobre algunos sectores productivos.

Según el ente emisor, el principal respaldo de esta nueva proyección es el desempeño de la demanda interna. El consumo privado y la inversión privada continuarán impulsando la actividad durante los próximos trimestres, favorecidos por una inflación controlada, mejores condiciones financieras y la recuperación gradual de la confianza empresarial. A esto se suman los sectores no primarios, como comercio y servicios, que sostendrán el crecimiento frente a la desaceleración en actividades afectadas por el evento climático.

Aunque el panorama incorpora un mayor riesgo climático respecto al reporte anterior, el BCRP sostiene que la economía peruana cuenta con fundamentos que le permitirán mantener un crecimiento por encima de su potencial durante 2026 y 2027. No obstante, advierte que el escenario no está exento de riesgos externos e internos.

BCRP proyecta que la economía peruana crecerá 3,4% en 2026 pese a un Niño Costero fuerte.

Si el Fenómeno El Niño Costero fuerte se materializa, el banco central reconoce que la producción agropecuaria y pesquera podría verse afectada, las cadenas logísticas alteradas y los precios de algunos alimentos presionados al alza. No obstante, la entidad estima que estos impactos serían transitorios y que el dinamismo del resto de la economía permitiría sostener el crecimiento previsto. A ello se suma el mayor dinamismo esperado de los sectores no primarios —comercio, servicios, construcción y manufactura no vinculada a recursos naturales— que compensarían parcialmente la desaceleración que podrían registrar actividades como pesca y agricultura.

Así, el BCRP proyecta que el PBI crecerá 3,4% en 2026 y 3,2% en 2027, tasas superiores al potencial estimado para la economía peruana. La proyección para 2026 incorpora un menor desempeño de los sectores primarios. Aunque el banco central elevó su previsión de crecimiento, el escenario base incluye un supuesto que hasta hace unos meses no figuraba con esa intensidad: la ocurrencia de un Fenómeno El Niño Costero fuerte.

La proyección de crecimiento del PBI para 2026 incorpora un menor desempeño de los sectores primarios.

A este riesgo se suman otros factores externos, como la incertidumbre sobre el crecimiento de las principales economías del mundo, la evolución de las tensiones comerciales y la volatilidad de los mercados financieros internacionales, elementos que podrían influir sobre las exportaciones y las decisiones de inversión.

El banco central estima que la inflación cerrará 2026 en 3,8% por el efecto temporal del Fenómeno El Niño Costero sobre algunos alimentos, aunque prevé que retornará al 2% durante 2027, ubicándose nuevamente en el centro del rango meta. En el plano fiscal, el BCRP proyecta que el déficit público bajará a 1,8% del PBI este año y a 1,5% en 2027, lo que apunta a una mejora gradual de las cuentas del Estado. Con ese escenario, el ente emisor considera que el crecimiento económico, una inflación que vuelve a su rango meta y una mayor disciplina fiscal ayudarían a sostener la estabilidad macroeconómica, en un contexto internacional que sigue siendo incierto. Pese a ello, el BCRP sostiene que el Perú mantiene fortalezas macroeconómicas que le permiten enfrentar un contexto internacional más complejo con mayor resiliencia que otros países de la región.

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