La Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba aprobó por unanimidad este jueves el programa de reformas económicas más amplio desde la Revolución de 1959. Se trata de un paquete de 176 medidas que eliminan el límite de tamaño para las compañías privadas y permiten que los ciudadanos posean varias empresas. Además, los inversionistas extranjeros podrán participar directamente en negocios privados dentro de la isla.
La iniciativa, presentada por el primer ministro Manuel Marrero, ya contaba con el respaldo de la dirección del Partido Comunista de Cuba y del expresidente Raúl Castro. Los cambios aprobados afectan la organización empresarial, los mecanismos financieros, los salarios, la propiedad y el acceso al capital. Para numerosos analistas, se trata de una modificación estructural del modelo económico que ha predominado por casi siete décadas.
Las nuevas normas transforman sectores clave como el turismo, la agricultura, el sistema bancario y el mercado cambiario. La decisión llega en un contexto marcado por una profunda crisis económica, escasez de combustible, alimentos y medicamentos, además de las tensiones con Estados Unidos. Con estas reformas, Cuba busca ampliar el espacio para las empresas privadas y facilitar la inversión extranjera en medio de la presión internacional.
Entidades privadas podrán operar en la isla
La nueva normativa elimina el límite de 100 empleados que regía desde 2021 para las pequeñas y medianas empresas, y autoriza la creación de compañías privadas sin restricción de tamaño. Los ciudadanos cubanos ahora podrán poseer más de una sociedad y participar en distintos negocios. Además, se permite que inversionistas extranjeros se involucren directamente en el sector privado, algo que antes solo era posible mediante asociaciones con entidades estatales. Las empresas públicas, por su parte, podrán transformarse en sociedades comerciales por acciones o participaciones, aunque el Gobierno mantendrá el control mayoritario en las actividades que considere estratégicas.
La apertura abarca sectores como el turismo, la agricultura, el comercio exterior, el sector inmobiliario y el mercado de combustibles. También se contempla una reducción de trámites para facilitar la creación de nuevos negocios y se otorga una mayor autonomía a municipios y compañías estatales.
Díaz-Canel niega que transformaciones respondan a EE. UU.
El presidente Miguel Díaz-Canel rechazó que esta apertura sea una respuesta a las presiones de Washington. Durante su intervención ante la Asamblea Nacional, aseguró que se trata de una decisión interna. “No estamos haciéndolo por las presiones de los yankis, sino porque hemos llegado a un momento de madurez, de reflexión”, afirmó. El mandatario subrayó que Cuba “decide sin más permiso que el de su pueblo” y que los reajustes fueron diseñados de manera soberana.
Días antes, ante el Comité Central del Partido Comunista de Cuba, el jefe de Estado declaró: “La realidad nos impone cambios urgentes y necesarios”. Insistió en que las transformaciones no representan un abandono del socialismo, sino que buscan preservar ese modelo mediante ajustes para enfrentar las dificultades actuales. Las reformas fueron aprobadas mientras la administración de Donald Trump mantiene una política de máxima presión sobre la isla. En ese marco, el vicepresidente estadounidense JD Vance señaló que Washington podría mejorar sus relaciones con La Habana si las autoridades cubanas adoptan “decisiones inteligentes”.
Aunque el alcance de las medidas ha generado expectativas, especialistas consultados por AFP consideran que el principal reto será su implementación. Hasta ahora no existe un calendario oficial que permita ejecutar las reformas ni detalles completos sobre algunos mecanismos de aplicación. El economista Daniel Torralbas recordó que en años recientes se anunciaron numerosas iniciativas que no llegaron a materializarse. “Algunas podrán adoptarse de inmediato, pero otras requerirán más tiempo, como atraer la inversión extranjera”, señaló.
Otro desafío tiene relación con la confianza de potenciales financiadores. La economista Tamarys Bahamonde indicó que persisten dudas referentes a las garantías jurídicas y financieras ofrecidas por las instituciones cubanas. También mencionó el impacto de la emigración masiva, que ha reducido la disponibilidad de capital humano en la isla durante los últimos años.
Según los expertos, las reformas aprobadas en Cuba representan un cambio de gran magnitud dentro del modelo económico de la isla. “Hay cambios drásticos, no estamos hablando de maquillaje”, sostuvo Daniel Torralbas, especialista radicado en Londres, en declaraciones a AFP. El economista afirmó que las transformaciones van mucho más allá de ajustes parciales y marcan una ruptura con restricciones que estuvieron vigentes durante décadas.
Torralbas destacó que la posibilidad de crear grandes empresas privadas, concentrar propiedad empresarial y ampliar la participación del capital extranjero refleja un alejamiento de la planificación centralizada que caracterizó a la economía cubana desde los años sesenta. Aunque el sistema político permanece sin modificaciones y el Partido Comunista continúa como la única organización legal, las nuevas reglas redefinen el papel del sector privado en actividades que hasta ahora estaban reservadas sobre todo al Estado. Los expertos coinciden en que estas decisiones representan un giro sin precedentes dentro del modelo económico cubano.
Comentarios 3
Súmate a la conversación
Tu comentario es anónimo, pero para evitar bots necesitamos que te registres. Es gratis y toma 30 segundos.
Crear cuenta para comentar Ya tengo cuenta