En el norte de la provincia de Shanxi, el lago salado de Yuncheng se ha convertido en uno de los paisajes más llamativos de Asia. Este cuerpo de agua endorreico, conocido popularmente como el 'Mar Muerto de China', atrae tanto a turistas como a científicos por su singular belleza y su superficie cambiante. Medios internacionales lo describen como un escenario "en el que el agua cambia de color como si fuera una paleta líquida".

La cuenca posee una alta salinidad y una notable antigüedad geológica vinculada a procesos tectónicos en la cuenca del río Amarillo. Según investigaciones difundidas por National Geographic y agencias de prensa científica, este sistema lacustre acumula millones de años de evolución y surgió por movimientos tectónicos relacionados con la elevación del Himalaya. Además, tiene una gran relevancia histórica por su uso tradicional como centro de extracción de sal.

El lago salado de Yuncheng, conocido como el "Mar Muerto de China", es un atractivo turístico que resalta por su impresionante paleta de colores y su alta salinidad.

Cada verano, el lago cambia de color debido a la combinación de su alta concentración de minerales y la actividad de microorganismos, lo que genera un espectáculo visual único. Con una antigüedad estimada de 500 millones de años, este cuerpo de agua es considerado un laboratorio natural para el estudio de la evolución geológica y biológica.

Con 132 kilómetros cuadrados de extensión, la cuenca de Yuncheng es uno de los mayores lagos interiores de sulfato de sodio del mundo y produce sal desde hace más de 4.600 años. Su riqueza mineral incluye cloruro de sodio, magnesio, calcio, potasio, bromo y boro. “No es el mayor lago salado de China, pero sí uno de los de más belleza, historia y cultura”, afirmó el científico Wu Zhijian.

Este depósito salino se originó por movimientos tectónicos vinculados con la elevación del Himalaya, que hace 50 millones de años, en el Cenozoico, formaron una depresión cerrada y sin salida al océano al norte de las montañas Zhongtiao. Allí se acumularon compuestos disueltos que, tras una prolongada sedimentación y fuerte evaporación, dieron lugar al actual paisaje.

Cada verano, el lago adquiere un aspecto de paleta multicolor cuando el calor acelera la evaporación y altera la salinidad de los estanques. En ese entorno prospera la microalga Dunaliella salina, que sustituye su verdor habitual por tonos rojizos o anaranjados para protegerse. La NASA explica que, ante la elevada concentración salina y la intensa radiación luminosa, el microorganismo genera carotenoides protectores, un fenómeno condicionado por las fluctuaciones de temperatura y profundidad.

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Para apreciar los matices más intensos del estanque, el final de la primavera y el verano son las épocas ideales. El incremento de la temperatura concentra la salmuera y potencia los colores, aunque la distribución cromática varía según las precipitaciones, el calor y el volumen hídrico. “En pleno verano, los colores son todavía más brillantes; el rojo parece seda y el verde, jade”, detalló un habitante de Yuncheng.

La ruta más accesible para llegar implica trasladarse a Xi'an y luego abordar un tren de alta velocidad hacia la estación Yuncheng North, en un trayecto de 90 minutos. Otra opción es aterrizar en el aeropuerto local (código YCU) y continuar por carretera. Debido a las variaciones estacionales en los itinerarios, se recomienda verificar las frecuencias actualizadas en la plataforma oficial ferroviaria 12306 y los canales de la terminal aérea.

Además de las piscinas multicolores, el complejo turístico incluye el Museo de la Sal del Lago Hedong, miradores panorámicos y el cercano templo de Guandi de Xiezhou. Un programa gubernamental iniciado en 2020 busca reconvertir las zonas industriales en una reserva ecológica, parque público y núcleo científico. Por ello, los excursionistas deben transitar exclusivamente por los accesos autorizados para cumplir con las normativas de conservación ambiental.

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