El sector editorial peruano enfrenta un inicio de año con una ligera contracción, aunque las expectativas están puestas en eventos como la Feria Internacional del Libro (FIL) de Lima y la feria del distrito de San Borja para revertir la tendencia. Así lo señalaron Ricardo Muguerza, presidente de la Cámara Peruana del Libro (CPL), y Christopher García, librero del Centro de Lima, en diálogo con Gestión.

Según Muguerza, los reportes de los asociados a la CPL indican una reducción en facturación y lectura de entre un 2% y un 6% en lo que va del año. “Hemos empezado el año con esta suerte de retracción. Sin embargo, estamos con las expectativas que conforme vayamos iniciando nuestra campaña, la cual empieza de mayo hacia adelante”, explicó. El presidente de la CPL precisó que las ventas suelen incrementarse a partir de julio, impulsadas por las gratificaciones y las vacaciones.

“El gran impulsor de la venta de libros es a partir realmente de la Feria Internacional del Libro. Creo que la gran difusión que tiene este evento de corte nacional e internacional invita y lleva definitivamente al lector a volver al libro. Y por supuesto, las ventas se incrementan porque hay gratificaciones, la gente está de vacaciones, tiene un poco más de disponibilidad”, añadió Muguerza.

En cuanto a la piratería, el presidente de la CPL advirtió que esta no ha disminuido, sino que ha migrado hacia el interior del país. “La piratería no ha disminuido. Esta ha migrado muchísimo al interior del país. Si bien es cierto, acá en Lima, las librerías, las librerías independientes, los campos feriales y todo hacen una propuesta mucho más grande, la piratería en Lima menos espacio. Pero a nivel regional, por desgracia, es demasiado agresiva, diría yo”, indicó.

La Cámara Peruana del Libro, según detalló su representante, ha destinado recursos propios para trabajar con la Fiscalía y el Indecopi en la persecución punitiva de las falsificaciones e imitaciones de libros, un problema que “nos está rebasando en realidad”. “Hoy por hoy no se puede distinguir un libro original de un pirata, porque han logrado una tal sofisticación en realidad, y por supuesto, como no pagan derechos”, advirtió Muguerza, quien añadió que su gremio viene colaborando con entidades estatales para contrarrestar este aumento en regiones, no solo con campañas de sensibilización al lector y al comerciante, sino ya con acciones legales. “Este es realmente uno de los primeros escollos significativos, grandes que tenemos y estamos en ello”, subrayó. En cuanto a la edición 2025 de la FIL Lima, Muguerza confirmó que se seguirá realizando en el parque “Próceres de la Independencia”, en Jesús María, aunque reconoció que aún faltan espacios adecuados en el país para este tipo de eventos. “Nos mantenemos en el mismo lugar habitual. Sabemos que no siendo el lugar perfecto, queriendo decir que no es un centro de convenciones, siendo un parque, nos adaptamos y adaptamos la feria. Pero, también es cierto que es un lugar céntrico y que los lectores nos conocen y saben llegar muy fácil. Tenemos ya un convenio suscrito con la Municipalidad de Jesús María”, señaló. Según comentó, ese será el recinto mientras Lima no cuente con un centro de convenciones para estos encuentros, ya que se necesita un espacio de más de 30 mil metros cuadrados. Entre las novedades de la FIL Lima 2025 destacan que el país invitado de honor será Italia y que se rendirá un homenaje al legado de Mario Vargas Llosa. Respecto a la Feria del Libro de San Borja, la Cámara Peruana del Libro se hará cargo por primera vez en esta edición, la cual contará con aproximadamente 40 stands y más de 70 actividades culturales. La región invitada será Puno, donde se incluirá la participación del grupo Brisas del Titicaca. La Cámara Peruana del Libro asume este año la organización de la Feria del Libro de San Borja. Foto: ANDINA/Héctor Vinces

Bajas ventas al inicio del año

En el Centro de Lima, el panorama librero refleja lo que ya anticipaba Ricardo Muguerza. Christopher García, librero independiente y dueño de dos puestos de su librería “El Cronista”, señala que el año arrancó con un ligero repunte de ventas, aunque todavía por debajo de lo esperado. “Estos primeros meses del año han sido bastante bajos. Hay un pequeño repunte, muy mínimo. Las ventas, por líneas generales, no han sido las mejores a comparación de otros años, sobre todo en el verano. Creo que el desgaste económico, que a veces hacen las personas para fin de año y también el hecho de que no hay mucho interés en la cultura”, indicó.

García añadió que el panorama político y social, la inseguridad ciudadana y la incertidumbre social han desalentado la búsqueda de libros en el Centro de Lima. “A veces el peruano está acostumbrado a que si no hay un examen o un curso que lo exija no recurre a los libros. No quiero generalizar, hay un público lector que sí, efectivamente, compra libros todo el año, pero no es un público mayoritario”, sostuvo.

Para contrarrestar esta situación, el librero apuesta por las redes sociales. “Hay que usar las redes sociales para poder impulsar al público lector, tratar de llegar lo máximo posible. Cuando usted hace un trabajo en redes se puede mover algo, no siempre necesariamente va a tener un resultado 100% positivo, a veces uno puede hacer los anuncios, puede conseguir los influencers, pero, en ocasiones la gente también es un poco reacia a la cultura”, lamentó.

En cuanto a los precios, Christopher García precisó que los libros han subido hasta en 10 soles respecto del año pasado. “En editoriales grandes se nota que hay un incremento, no muy marcado, pero sí como unos 5 a 10 soles a comparación del año pasado y a diferencia de lo que va al estándar. Varios títulos que sí han subido sus precios”, mencionó.

El librero detalló que, aunque hay oferta de libros desde 5 soles, los precios varían según la editorial, temática y otros factores. “Hay libros con precios desde cinco soles. Tal vez en redes los precios, por especulación de algún autor, pueden que se eleven según la coyuntura. Por ejemplo, ha fallecido Vargas Llosa, muchos libros de él han subido sus precios, como las primeras ediciones o ediciones autografiadas”, explicó. En cuanto a las preferencias del público peruano, señaló que principalmente gustan de literatura, historia y autoayuda. “Lo que más compra la gente es literatura e historia. Son las dos tendencias más grandes. También hay sus particularidades en arqueología, antropología, cine. También preguntan bastante por libros de autoayuda”, añadió. Existe una reducción mínima en la venta de libros en el país. Sin embargo, la llegada de eventos como la Feria del Libro de Lima aumenta las expectativas para cerrar positivamente el año. Foto: ANDINA/Héctor Vinces

Leer artículo completo en gestion.pe →