El furor por la inteligencia artificial está duplicando las inversiones en infraestructura en América Latina. Según Lavca, la asociación de capital privado para la región, en los primeros nueve meses del año pasado se destinaron US$ 11,700 millones a inversiones de infraestructura —entre deuda y capital—, más del doble que en todo 2023. Y se espera que el ritmo continúe al alza.
Además de los proyectos de centros de datos, la región también atrae enormes programas de privatización en saneamiento y carreteras, en momentos en que los gobiernos buscan financiar sus necesidades de infraestructura sin elevar sus déficits fiscales.
“Estamos entusiasmados con Brasil, México y Latinoamérica como destinos de inversión porque vemos grandes oportunidades en sectores como el transporte, la energía y las infraestructuras de datos”, afirmó Tim Formuziewich, director para la región en I Squared Capital, gestora mundial de inversiones en infraestructuras. “Uno de los retos de Latinoamérica en relación con Asia es que hay que mantenerse centrado para encontrar los focos de crecimiento significativo”.
Las inversiones en datos en América Latina no solo buscan satisfacer la demanda regional, sino también exportar capacidad, según Andre Sales, director ejecutivo de infraestructuras de Patria Investments Ltd. Sales señaló que “para la computación en nube, se necesita la proximidad del centro de datos, pero no es el caso en IA”. Su firma gestiona US$ 5,700 millones en activos de infraestructura de un total de US$ 44,700 millones. Además, indicó que América Latina es responsable del 7% del tráfico mundial de datos y tiene alrededor del 2% de la capacidad instalada.
Patria fue pionera en inversiones en infraestructura de datos en la región: en 2015 fundó a la operadora de centros de datos Odata, que luego fue adquirida por Aligned Data Centers en 2023.
En paralelo, la administración Trump también busca acelerar la construcción de más centros de datos. Para ello, planea relajar los requisitos para determinar si las fuentes de energía que se utilizan son buenas o malas para el medio ambiente.
El martes, Donald Trump presentó una empresa conjunta liderada por SoftBank Group Corp, OpenAI y Oracle Corp que financiará infraestructuras de inteligencia artificial. Acompañado por Masayoshi Son, de Softbank, y ejecutivos como Sam Altman y Larry Ellison, el mandatario anunció que la iniciativa desplegará US$ 100,000 millones “inmediatamente”, según Son, con la meta de alcanzar “al menos” US$ 500,000 millones en proyectos de IA, que incluyen centros de datos y campus físicos.
El voraz consumo energético de la inteligencia artificial impulsa las inversiones de capital privado en generación y transmisión de electricidad en América Latina. Goldman Sachs Group Inc. señaló en un informe del año pasado que, en promedio, una consulta en ChatGPT consume casi 10 veces más electricidad que una búsqueda en Google. A esto se suman los bajos costos de producción en la región, una ventaja destacada por Sales.
En 2021, I Squared adquirió Kio Networks, el mayor operador de centros de datos y proveedor de infraestructura digital de México, y también posee instalaciones en Guatemala, Panamá, República Dominicana y Colombia. Sus inversiones en Latinoamérica abarcan un puerto y un oleoducto en Colombia, así como la compañía eléctrica peruana Inkia Energy.
“Cualquier empresa preocupada por reducir su huella de carbono se beneficiaría de las inversiones en América Latina, donde hay mucha energía limpia disponible”, afirmó Erickson Araujo Santana Oliveira, socio del bufete Levy & Salomao Advogados. Además, recientes reformas en Brasil reducirán la carga fiscal para importar unidades de procesamiento gráfico —el circuito electrónico clave para los cálculos de la IA— del 48% actual al 14% en 2033, según cálculos de Levy & Salomao.
El mercado de centros de datos en América Latina pasaría de unos US$ 5,000 a US$ 6,000 millones en 2023 a US$ 10,000 millones en 2029, de acuerdo con un informe de la firma legal White & Case LLP. “Las normas de localización de datos y el ‘nearshoring’ a la economía de EE.UU. han generado un crecimiento casi exponencial de su construcción en México y otros países latinoamericanos ‘confiables’”, señaló White & Case.
Empresas como Microsoft Corp, Amazon.com Inc, Alphabet Inc, Meta Platforms Inc, Oracle Corp, Huawei Technologies y Tencent Holdings Ltd. están expandiendo sus centros de datos en la región. Solo el año pasado, anunciaron nuevas inversiones por más de US$ 9,000 millones, según datos recopilados por Bloomberg. Estos gigantes tecnológicos también alquilan capacidad a terceras empresas.
En Brasil, la emisión de bonos de infraestructura se disparó hasta noviembre a 120,300 millones de reales (US$ 20,400 millones), un 77% más que en todo 2023, según informó Anbima, la asociación de mercados de capitales del país. “El año pasado fue muy dinámico. Y los motores fueron la infraestructura de datos, energía renovable como plantas solares y parques eólicos, junto con líneas de transmisión, carreteras de peaje, logística y puertos”, comentó en entrevista Emanuel Hernández, jefe de investigación de Lavca.
Por su parte, I Squared, firma con sede en Miami, ha invertido unos US$ 3,500 millones en Latinoamérica de sus US$ 40,000 millones en activos totales bajo gestión. Realizó su primera inversión en Brasil en 2024, cuando compró el 49% de la empresa de energías renovables Origo Energy por aproximadamente US$ 275 millones. Fundada en 2012 por antiguos ejecutivos de Morgan Stanley, I Squared cuenta con 300 empleados, de los cuales 13 trabajan en la región. La compañía abrió una oficina en Brasil en diciembre de 2023.
Otros fondos de capital privado, como Actis LLP, también invierten en centros de datos en la región. En octubre, Actis fue comprada por General Atlantic LP, en una operación que creó un fondo con casi US$ 100,000 millones bajo gestión. Previamente, en 2023, Actis había adquirido 11 centros de datos en seis países de América Latina.
Según Sales, las concesiones de carreteras y saneamiento también atraen a los inversores de capital de riesgo, más allá de los centros de datos. En Brasil y Colombia, se subastarán alrededor de 7,000 kilómetros de carreteras en los próximos 12 meses. Además, Brasil necesita US$ 120,000 millones en inversiones en agua y alcantarillado para universalizar esos servicios. Por su parte, Oliveira, de Levy & Salomao Advogados, prevé que las concesiones de autopistas desbloqueen 120,000 millones de reales en inversiones en Brasil.
Formuziewich destacó el rol de la región como proveedora de recursos: “Brasil es abastece de alimentos al mundo, mientras que Chile, Perú y Colombia son también proveedores de minerales”. Su firma se enfoca en corredores comerciales, como carreteras que conectan con puertos y lugares de exportación. “Nos gusta la aviación y las diferentes formas de apostar al nearshoring en México. También nos gusta el sector del agua en Brasil”, agregó.
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