A pesar de tensiones iniciales, se acordó formar una comisión técnica-jurídica para abordar la situación de los detenidos y evitar confrontaciones. Foto: AFP.

La reunión de diálogo entre el presidente Rodrigo Paz Pereira y los líderes de la Central Obrera Boliviana (COB), encabezados por Mario Argollo, terminó este miércoles sin acuerdos definitivos, aunque con gestos de acercamiento entre ambas partes, en el marco de una crisis social que ya lleva 48 días debido a bloqueos y protestas en varias regiones del país.

El encuentro se llevó a cabo en la sede del Banco Central de Bolivia (BCB), con la asistencia de varios ministros y la presencia del fiscal general Roger Mariaca como garante, en medio de una fuerte presión social y económica.

La cita se dio luego de que se intensificaran los pedidos de diálogo desde sectores obreros, regionales y productivos, así como tras anuncios de movilizaciones y desbloqueos simultáneos. Antes de la reunión, la COB entregó al gobierno de Paz Pereira una agenda de ocho puntos que incluía demandas sobre derechos humanos, garantías para la protesta sin sanciones, entre otros temas.

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Primer encuentro entre la COB y el Ejecutivo

Desde el inicio de la sesión hubo roces entre el Gobierno y los dirigentes de la COB. Argollo pidió la presencia de la prensa y condiciones equitativas en el debate, además de plantear la liberación de los detenidos como un tema prioritario. “Esto es abierto al país, aquí no vamos a ocultar nada”, señaló el dirigente.

El presidente Rodrigo Paz, por su parte, solicitó ordenar la metodología del diálogo y los turnos para hablar, lo que generó un intercambio tenso al inicio antes de pasar a un cuarto intermedio.

Durante la reunión, el principal líder de la COB afirmó que Bolivia atraviesa un “cambio de ciclo político” y defendió la necesidad de atender las demandas de las bases sindicales, especialmente en lo referido a los detenidos y el fuero sindical. “Depositamos nuestra esperanza en una alternativa nueva frente a la vieja derecha”, manifestó.

También señaló que en la dirigencia hubo cambios “con otra perspectiva de cara a la población y a nuestras bases”, pero que “cuando la población se moviliza y expresa su malestar, la molestia termina sobrepasando a la dirigencia”.

Resultados del primer diálogo

Luego de varias horas de conversación, las partes acordaron crear una comisión técnica-jurídica para tratar el tema de los detenidos, uno de los puntos más conflictivos y que Argollo calificó como el primer punto “neurálgico y central para que podamos avanzar esta conversación”. No obstante, no se anunciaron acuerdos sobre el conflicto nacional ni sobre el fin de los bloqueos.

Con esta primera decisión, el diálogo entró en un cuarto intermedio. El ministro de Desarrollo Productivo, Óscar Mario Justiniano, declaró a la prensa local que “estamos sobre un buen avance, se están trasladando al Ministerio de Gobierno una comisión, que es lo que se conformó, de fiscales, del Poder Ejecutivo y, por supuesto, también de la COB”.

Sin embargo, el Gobierno resaltó la voluntad de diálogo y el objetivo común de evitar enfrentamientos, mientras que la COB aseguró que mantiene sus medidas de presión pese a la instalación de la mesa. Aunque sin resultados concretos, ambos lados valoraron el espacio como un primer paso en medio de la crisis política y social que vive el país.

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