El radar de la NASA detectó una base militar de la Guerra Fría bajo Groenlandia. Foto: NASA/JPL Científicos del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA obtuvieron datos sorprendentes durante un sobrevuelo en Groenlandia en abril de 2024. El radar instalado en un avión Gulfstream III detectó una ciudad bajo el hielo que Estados Unidos utilizó como base militar y sitio de pruebas nucleares durante la Guerra Fría. La instalación, conocida como Camp Century, permanece abandonada y sepultada bajo unos 30 metros de nieve. Originalmente fue empleada para evaluar el despliegue de misiles desde el Ártico, y es considerada una de las bases más remotas del Ejército de EE. UU., según detalla la agencia espacial. El avión Gulfstream III de la NASA utilizó instrumentos de radar para cartografiar la profundidad de la capa de hielo de Groenlandia. Foto: NASA/JPL Los investigadores no identificaron de inmediato lo que observaban al analizar las primeras lecturas del radar. Los datos mostraban lo que parecía ser una estructura de gran tamaño oculta en las profundidades del terreno helado. Mientras estudiaban la capa de hielo, apareció la silueta de la base. "Al principio no sabíamos lo que era", recuerda Alex Gardner, especialista en criósfera del JPL. “En las imágenes de radar, lo que parecía ser una enorme estructura había quedado al descubierto en las profundidades del paisaje helado. Estábamos buscando el lecho del hielo y aparece Camp Century". Camp Century se excavó primero en el hielo con máquinas quitanieves; luego se colocaron soportes metálicos encima y se cubrió de nuevo con nieve. Foto: Wikimedia Camp Century se excavó primero en el hielo con máquinas quitanieves; luego se colocaron soportes metálicos encima y se cubrió de nuevo con nieve. Foto: Wikimedia La base fue construida por el Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos en 1959 y contaba con una red de túneles interconectados de 1,2 kilómetros. En su interior albergaba alojamientos, un hospital, un laboratorio, una iglesia, una biblioteca y zonas recreativas. La instalación tenía capacidad para 200 personas y funcionaba con el PM-2A, el primer reactor nuclear portátil de la historia. Camp Century fue abandonado en 1967 y aún permanece enterrado bajo la nieve y el hielo. Gardner y su equipo sobrevolaron el norte de Groenlandia con el sistema de radar de apertura sintética UAVSAR de la NASA. Gracias a este sistema, mejoró la capacidad de obtener imágenes de radar y fue posible estudiar con precisión la parte inferior de la capa de hielo, lo que reveló la estructura oculta.

Las imágenes captadas coinciden con antiguos mapas que detallan las instalaciones y el trazado de los túneles de la base. Aunque los restos de la estructura no representan un peligro inmediato a 30 metros de profundidad, los investigadores advierten que el continuo deshielo podría exponerlos en el futuro. De este modo, cualquier material químico, biológico o radiactivo potencialmente peligroso, enterrado durante el desmantelamiento de la instalación, podría volver a salir a la superficie.

"Nuestro objetivo era calibrar, validar y comprender las capacidades y limitaciones del UAVSAR para cartografiar las capas internas de hielo y la interfaz entre el lecho de hielo", explicó Chad Greene, científico del JPL. "Sin un conocimiento detallado del espesor del hielo, es imposible saber cómo responderán las capas de hielo al rápido calentamiento de los océanos y la atmósfera, lo que limita enormemente nuestra capacidad para proyectar las tasas de aumento del nivel del mar", agregó.

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