Adultos mayores fortalecen lazos familiares aprendiendo herramientas digitales

En la antesala del Día del Padre, los pensionistas de la Oficina de Normalización Previsional (ONP) hallaron en la tecnología un puente para acercarse a quienes más quieren. A través de los talleres de alfabetización digital que imparte Yuyaq Casa del Pensionista, este miércoles lograron revivir abrazos mediante la inteligencia artificial y emplear videollamadas para comunicarse con sus hijos que residen en otras ciudades.

La ONP, entidad adscrita al Ministerio de Economía y Finanzas, destacó la buena recepción de estos cursos, en los que durante el 2025 participaron 1.643 adultos mayores. En ellos aprendieron nociones básicas de computación y el manejo de teléfonos inteligentes, lo que les permite fortalecer los lazos familiares y fomentar su autonomía en un entorno cada vez más digitalizado.

Uno de los instantes más conmovedores se produjo cuando los asistentes experimentaron con herramientas de inteligencia artificial para generar imágenes junto a familiares ausentes. Al verse nuevamente abrazados a sus padres, esposos o seres queridos que ya no están físicamente, las emociones brotaron de inmediato. Fue el caso de don Máximo Guadalupe, quien obtuvo una fotografía familiar que lo emocionó profundamente, y de José Vásquez, quien también revivió recuerdos significativos. Sonrisas, silencios y lágrimas se entremezclaron en una vivencia que les permitió reencontrarse, aunque fuera por unos instantes, con memorias imborrables al lado de sus seres queridos.

Pensionistas ONP Lydia Huarcaya (74) no se limita a lo aprendido en el aula. Al llegar a casa, comparte sus nuevos conocimientos digitales con su padre, de 93 años, también pensionista y exprofesor. Este miércoles los roles se invirtieron: ella es quien le enseña a aprovechar las ventajas del mundo digital, una forma de devolverle, con cariño y gratitud, todo lo que recibió de él durante años. María San Miguel (75) halló en su celular una herramienta de tranquilidad. Ahora puede monitorear las cámaras de seguridad de su vivienda desde cualquier lugar, lo que le brinda mayor protección y seguridad. Para César Camminati (89), la alfabetización digital significó acortar miles de kilómetros. Este miércoles mantiene videollamadas frecuentes con su hijo, que reside en el extranjero. Cada conversación se ha convertido en un momento invaluable que **fortalece sus lazos familiares** y le permite sentirse más cerca de él, pese a la distancia. Asimismo, Gloria (72) y José (76) encontraron en la tecnología una herramienta para fortalecer su independencia e impulsar sus emprendimientos. Con sus celulares toman mejores fotografías, utilizan aplicativos y aprovechan nuevos recursos que les permiten desenvolverse con mayor confianza.

Historias distintas que confluyen en un mismo desenlace: mayor autonomía, seguridad, confianza y un vínculo más estrecho con sus seres queridos. Gastón Remy, jefe de la ONP, señaló: “La experiencia de la Casa Yuyaq demuestra que la alfabetización digital no consiste únicamente en aprender a usar un teléfono inteligente o una computadora. Significa reducir brechas, fortalecer la autoestima, mejorar la calidad de vida y demostrar que nunca es tarde para seguir aprendiendo”. Cuando existe la voluntad de crecer, la edad deja de ser un límite y un simple clic puede convertirse en ese abrazo que parecía imposible recuperar.

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